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La UE intenta mañana buscar salida legal al pacto sobre refugiados con Ankara

Bruselas, 16 mar (EFE).- Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE buscarán en el Consejo Europeo que comienza mañana una salida legal al preacuerdo con Turquía para la devolución de refugiados e inmigrantes irregulares a este país, que tantas dudas plantea por su dudosa compatibilidad con las normas internacionales y europeas.

Los líderes comunitarios intentarán mañana fijar una posición común antes de negociar el acuerdo final el viernes con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, con especial atención al posible surgimiento de rutas alternativas de llegada a la UE tras el cierre de la de los Balcanes occidentales.

Fuentes diplomáticas constataron hoy un «ligero aumento» en el número de llegadas registradas en Ceuta, Melilla y Canarias desde Marruecos, lo que en términos relativos supone un aumento del 100 % porque se partía de cifras muy bajas.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, reconoció hoy que «hay todavía mucho por hacer».

Tusk, que ha dirigido las negociaciones de los últimos 10 días tras el preacuerdo del 7 de marzo con Ankara, y ha viajado a Nicosia y Ankara esta semana para allanar el camino hacia el acuerdo, ha recalcado que la «prioridad absoluta» es asegurar que las decisiones que se tomen respetan el Derecho internacional y de la UE.

La ONU y numerosas organizaciones humanitarias han alertado de que el principio de acuerdo con Ankara iría contra las normas de asilo porque, tal y como fue planteado, implica la devolución masiva de personas sin tener en cuenta que pueden tener derecho a recibir protección, así como su traslado a Turquía, que no está claro que sea realmente «un tercer país seguro».

España ha calificado de «inaceptable» el preacuerdo y ha dicho que rechazará expulsiones colectivas de refugiados.

En efecto, la cuestión más polémica de ese preacuerdo es la devolución a Turquía de todos los inmigrantes irregulares nuevos (incluidos los demandantes de asilo) que lleguen a Grecia, y la acogida por la vía legal de un sirio en la UE por cada uno deportado, el llamado mecanismo «uno por uno».

A cambio Ankara pide 3.000 millones de euros adicionales, adelantar a junio la liberalización de visados y acelerar el proceso de adhesión a la UE, exigencia que rechaza Chipre por la ocupación de la parte norte de la isla por parte de ese país.

En relación a la deportación de personas hacia Turquía, pensada para acabar con el negocio de las mafias que trafican con personas, un alto funcionario europeo reconoció hoy que tendrá que hacerse sobre la base de entrevistas individuales para ver caso por caso.

El vicepresidente primero de la Comisión Europea (CE), Frans Timmermans, coincidió hoy en que «cada persona tendrá que ser evaluada individualmente» y que no podrá haber «deportaciones colectivas ni devoluciones en caliente».

También dijo que el mecanismo «uno por uno» tendrá que tener un carácter «temporal y extraordinario».

Fuentes comunitarias se pronunciaron en la misma línea que la Comisión, al destacar que este sistema no puede ser un acuerdo abierto y que una vez alcanzado el objetivo -poner el fin al flujo migratorio desde Turquía- deber ser sustituido por una vía de reasentamiento voluntaria y legal hacia la UE.

También dijeron que el sistema debe ser «voluntario», aunque reconocieron que podrá ir ligado a incentivos como «descuentos» en los compromisos de reubicación asumidos por los Veintiocho (160.000 personas en dos años) también con una lógica de «uno por uno».

En materia de apertura de capítulos del proceso de adhesión de Turquía a la UE, en Bruselas reconocen que la «cuestión es difícil» por la fuerte oposición de Chipre y el «objetivo es no descarrilar las negociaciones para la reunificación» de la isla.

El presidente chipriota, Nikos Anastasiades, recalcó este martes que su país no está dispuesto a consentir la apertura de capítulos si Turquía no cumple sus obligaciones.

«Chipre no se niega a avanzar en el proceso si a cambio Turquía se compromete a aplicar protocolo de Ankara», apuntaron fuentes diplomáticas, en relación al reconocimiento del país por parte de Turquía.

Si Nicosia bloquea el avance del proceso por esta cuestión «tampoco estaría solo; no está pidiendo nada que no estemos todos dispuestos a apoyar», añadieron.

La disputa turco-chipriota podría, no obstante, quedaría resulta sobre el papel con una formula que vincule el proceso de adhesión de Turquía con los avances en las negociaciones de reunificación de Chipre.

Sobre la posibilidad de que los ciudadanos turcos puedan viajar sin visado a la UE desde junio, todo depende de lo rápido que Ankara cumpla los 72 requisitos que tiene pendientes. EFE

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