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Antonio Orozco: “No tengo intención de retirarme hasta el día en que me muera”

Entonces, ¿dices qué ves poco?

Tengo ya la vista cansada, es que soy muy de mirar: o estoy durmiendo o mirando, no hay término medio. Hija, pobre de aquel que tenga la poca sensibilidad de no fijarse en las pequeñas cosas de la vida.

¿Y en qué te fijas primero?

Depende de lo que mire. Ahora mismo miro a mi alrededor y veo que Madrid es una ciudad maravillosa y hecha con buen gusto. Me recuerda mucho a Buenos Aires, que me encanta.

¿Bailas tango?

No, pero sí que me gusta ir a ver cómo lo bailan y en Buenos Aires hay sitios estupendos para ir a verlo y disfrutarlo. Como en España hay sitios muy buenos para ver flamenco.

¡Ay flamenco!

Cuidado con los flamencos. Ser flamenco es muy difícil porque es una manera de vivir, así que es complicado serlo.

¿Y cómo vive un flamenco?

Un flamenco vive, camina y piensa al compás.

¿Y qué palo harías tú si vivieras como un flamenco?

A ritmo de seguiriya que es de los palos más complicados, necesitas mucho tiento y compás y reinterpretarlas es de lo más difícil. Una vez que bailas seguiriyas, puedes bailar el resto. Por cierto, ¿sabes qué llevas las gafas Ray Ban que más se han vendido en la historia?

¿Ah sí? Pues no, ahora no sé si sentirme dichosa o decepcionada por no ser diferente.

Halagada, mujer, eso es que tienes muy buen gusto. No pueden estar equivocadas en gusto millones de personas, ¿no?

O eso, o que no sabemos elegir otra cosa. (Reímos)

Pero, bueno, qué negativa estás hoy, menos mal que te he traído a este estupendo sitio, anda que si charlamos en un zulo…

Que no, Antonio, ¿sabes cuál es mi lema en la vida? Es preferible reír que llorar.

¡Me encanta! Además te puedes reír hasta de pena, hay cosas que te duelen tanto que ya hasta te tienes que reír.

¿Eres de humor negro? Tienes pinta.

Sí, me gusta mucho este tipo de humor, sobre todo del cine de autor argentino o inglés. ¡Casi siempre tengo buen humor! Me levanto muy feliz, es muy difícil enfadarme.

¿Te pones temazos por las mañanas para venirte arriba?

Siempre tengo música puesta y mucho más si mi hijo está en casa conmigo.

¿Tienes un hijo? Perdona, no tenía ni idea.

¡Sí! Tengo un hijo con 9 años que es más guapo… ¡Es tan guapo que a veces pienso que no es mío! (Reímos) ¿Has visto como tengo humor negro? Pues sí, tengo un hijo que es el principio y el fin de todo, no hay ninguna excepción, me levanto y acuesto pensando en qué pensará mi hijo.

¿Y qué piensa él de lo que haces?

No lo vive con la intensidad que lo vivo yo, en mi casa no hay premios ni nada de nada. Están en casa de mi madre, los premios me hacen ilusión pero no vivo rodeado de recuerdos de este tipo, sería como vivir un poco del pasado. Son un reconocimiento del presente, no sirven para vivir y el pasado no mueve molino, ¿no?

No, a lo hecho pecho y lo pasado, pasado está.

¡Ay si tuviera que vivir del Ondas que gané en 2003! ¿Te imaginas? Mi caballo estaría en la cuadra guardado.

¿Alguna vez has tenido miedo de tenerlo que guardar?

No, soy muy autosuficiente. Soy hijo de una familia maravillosa súper humilde donde siempre hemos tenido que buscarnos la vida y con unos padres muy trabajadores. Perdí a mi padre cuando era muy joven y mi madre con 67 años sigue trabajando. Así que… ¡Qué te puedo decir! Si cada día cuando me levanto a las 7 AM ya estoy pensando que mi madre ya se ha levantado hace rato.

¿Lees lo que se dice de ti en Twitter?

Mira, no mucho, no soy de leerlo al momento, soy bastante aprensivo, me turbia mucho una mala crítica. No leo mucho las redes sociales y creo que hago bien, ni nunca fui tan malo como dicen, ni tan bueno.

Hace un tiempo salió un titular que decía que te retirabas.

Una periodista me preguntó: “¿Qué piensas hacer en el futuro?” Y le dije: “Sacar el disco, conciertos y viajar por algunos países. Y creo que a finales de 2016 me voy a quitar del medio”. Y terminé explicando: “Tengo cosas que terminar y quiero tener tiempo para poder acabarlas”. Lo que quería decir es que quería tener unos meses de descanso. La chica no se enteró bien o yo no me expliqué bien. Y al día siguiente salió ese titular y me llevé un disgusto porque eso es sensacionalismo, me lo tenía que haber preguntado. Haré otras cosas, pero no tengo intención de retirarme hasta el día en que me muera.

¿Qué canción te hubiera gustado escribir a ti y te maldices por no haberlo hecho?

Esto pasa mucho. Una vez Aute me dijo que “Devuélveme la vida” la podría haber escrito él, ¿tú sabes qué emoción? Hay muchas pero me quedaría con alguna de “Police”, que nos encanta a mi hijo y a mí.

Yo habría compuesto “Turnedo” de Iván Ferreiro, ¿cómo lo ves?

¡Y a mí! Iván es un crack, es una bestia, un verdadero genio y, además, mi colega. Cuando viene a casa se pasa las horas y horas tocando el piano, se desmaya al final de la madrugada con las manos sobre las teclas.

No me imagino, de repente, a Ferreiro tocando el piano en mi casa.
Es el tío más normal que podrías conocer y “Turnedo” es una de las grandes canciones de la música en español. ¿Sabes qué él lo vivió? Y siempre es más fácil hablar de lo que uno ha sentido y que los demás entiendan lo que dices. No quiero ser adivino, pero seguro que a ti te ha pasado lo mismo.

Anda, claro. A mí y a todos. (Reímos mucho)

Una vez canté con Iván “Soldado 229” del álbum “California” y me encantó porque entramos a grabar y la última parte de la canción la cantó como a él le dio la gana. ¿Y sabes qué hicimos? Dejarla así, terminé pensando: “Joder, es que está mejor así que de la otra forma”. (Ríe) Algún día creo que debería hacerte yo una entrevista a ti, tienes pinta de tener cosas que contar.

(Reímos) Pues sí, historias tengo para aburrir, dar y tomar, así que cuando quieras.

¡Hecho!