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Comienza la campaña de las primeras generales irlandesas tras el rescate

Javier Aja

Dublín, 3 feb (EFE).- Los partidos políticos irlandeses iniciaron hoy una de las campañas electorales más cortas de la historia de cara a los comicios generales del 26 de febrero, los primeros desde que este país abandonó en 2013 el rescate de la UE y el FMI.

Como hace cinco años, la economía será la principal preocupación de los poco más de tres millones de ciudadanos que están llamados a las urnas en Irlanda y, aunque la austeridad ha exigido enormes sacrificios, acuden ahora a votar en un clima mucho más optimista.

El primer ministro irlandés, Enda Kenny, anunció hoy la fecha de estos comicios en su cuenta de Twitter con un mensaje de vídeo con el que dejó claro que la recuperación de Irlanda, al borde del colapso hace apenas un lustro, pasa por una nueva victoria de su partido, el democristiano Fine Gael.

Ante la evidencia de que el complejo sistema electoral irlandés no suele producir mayorías absolutas, la estabilidad que necesita el país para mantener el buen rumbo de la economía, dijo, estará asegurada con una reedición del Ejecutivo de coalición entre conservadores y laboristas que ha gobernado desde febrero de 2011.

Tres meses antes, el anterior Gobierno, también de coalición entre el centrista Fianna Fáil -el partido hegemónico durante décadas- y los Verdes, pidió a la Unión Europea (UE) y al FMI un rescate por 85.000 millones de euros, programa de ayuda que aplicaron casi en su totalidad conservadores y laboristas y que abandonaron con éxito en diciembre de 2013.

«Después de cinco años todavía quedan muchos retos y la tarea no está acabada, pero trabajando juntos podemos lograr verdaderos progresos», dijo hoy Kenny en Twitter.

El líder democristiano aseguró que las «finanzas públicas están saneadas» en Irlanda y que la economía «vuelve a crecer más que en cualquier otro país de la UE».

«Se acabó el rescate, se fue la troika y ya no hay más deuda bancaria. Irlanda se mueve claramente en la dirección correcta», agregó Kenny, de 64 años, quien ha indicado que no optará a un tercer mandato si vuelve a ganar estas elecciones.

Le avalan los indicadores macroeconómicos divulgados, por ejemplo, por el Banco Central Irlandés (ICB), que en su último informe destacó el «excepcional» periodo de expansión que disfruta el país tras experimentar en 2015 un crecimiento de su producto interior bruto (PIB) cercano al 7 %.

Además, las perspectivas a corto plazo son también positivas, pues el ICB estima que el PIB irlandés crecerá un 4,8 y 4,4 % en 2016 y 2017 respectivamente, al tiempo que la tasa de paro podría caer este año por debajo del 8 %, después de tocar techo con un 15,1 % a comienzo de 2012.

No obstante, las encuestas adelantan que el desgaste del poder pasará factura en las urnas a los conservadores y, sobre todo, a los laboristas, cuyas bases se muestran menos comprensivas con sus líderes por la política de austeridad y los duros recortes impuestos en los últimos años.

Un sondeo publicado por «The Sunday Business Post» el pasado domingo daba de nuevo como ganador al Fine Gael con el 29 % de votos de primera preferencia, frente al 36,1 % logrado en los comicios de 2011, después de que la transferencia de sufragios que permite el sistema electoral irlandés se tradujera en una ganancia de 76 de los 166 escaños que componen la Cámara Baja (Dáil).

El Partido Laborista, por contra, obtendría el 10 % de los votos y perdería muchos de los 37 diputados que logró hace cinco años con el 19,5 % de sufragios.

Uno de los beneficiados sería, según ese mismo sondeo, el Fianna Fáil, que podría recuperar parte de los 57 asientos que perdió en 2011 y sumar nuevos parlamentarios a los 20 que ha tenido en esta legislatura, si se confirma que su intención de voto se sitúa ahora en el 17 %.

El gran ganador, según esa encuesta, sería el Sinn Féin de Gerry Adams, que pasaría a ser el segundo partido nacional al obtener el 19 % de votos, casi el 10 % más que en las últimas elecciones, cuando pasó de tener 10 diputados a 14.

Por detrás de estas formaciones se situarían con el 3 % de los votos los Verdes, que desaparecieron del Dáil al perder sus seis escaños, varias formaciones minoritarias de izquierda y candidatos independientes de diverso signo. EFE

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