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El circo: «Maltrato animal es ponerle un abrigo a un perro»

La concejala de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, anunció el pasado 16 de enero la intención del Consistorio de plantear una nueva ordenanza de tenencia y protección de animales que podría prohibir los circos con animales en la capital.

Aunque la nueva ordenanza se encuentra aún en elaboración (se alumbrará en los próximos meses de manera participativa), la idea ya ha levantado ampollas. Y ha hecho reaccionar a los artistas de circo, que hace unos días se concentraban frente a la Junta de Distrito de Arganzuela, propulsora de la prohibición, para reivindicar los espectáculos con animales.

Además, desde la Asociación Circos Reunidos, que engloba a 23 circos del territorio nacional, su presidente, Vicente Barrios, asegura que «los animales de circo y espectáculos se rigen por directivas comunitarias, que son leyes de rango superior a las ordenanzas municipales«. Y añade: «No tienen la potestad de prohibir«.

Con todo y con eso cada vez son más las ciudades y municipios que se declaran «libres de circos con animales«. En Cataluña este tipo de espectáculos están prohibidos en todo el territorio por una ley aprobada el pasado 22 de julio. Lo mismo que en muchas otras ciudades de España, (Málaga, Marbella, Elche, Valencia, Lugo Pontevedra…), todas ellas recogidas por la asociación Infocircos en su página web.

Barrios asegura que «seguirá habiendo circo» y que «aunque lo han intentado muchas veces nunca han conseguido cerrar ningún circo«, pero desde Fundación Faada aseguran que, efectivamente, en estos municipios ya no se ven este tipo de espectáculos porque «los Ayuntamientos no tramitan los permisos«.

¿MALTRATO ANIMAL?

Desde la Asociación de Circos Reunidos califican de «injurias» las acusaciones de maltrato con los animales. Según su portavoz en las denuncias se emplean imágenes de los circos de los años 60 y 70, y desde las asociaciones animalistas se habla de cosas que ya no suceden. «No se ha levantado acta por maltrato en ninguno de los circos que forman parte de la Asociación«.

Por su parte, Miriam Martínez, la portavoz de Faada asegura que ello sí tienen registrados caso, y precisa: «No se trata solo del maltrato, sino del comercio de animales y de la imagen de que son un producto para nuestro entretenimiento«.

Actualmente el delito de maltrato animal viene recogido en el Código Penal con la siguiente redacción: «Será castigado con la pena de 3 meses y 1 día a un 1 de prisión e inhabilitación especial de 1 año y 1 día a 3 años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales, el que por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente, causándole lesiones que menoscaben gravemente su salud o sometiéndole a explotación sexual, a un animal doméstico o amansado, un animal de los que habitualmente están domesticados, un animal que temporal o permanentemente vive bajo control humano, o cualquier animal que no viva en estado salvaje«.

Más allá de las formas de maltrato más extremas, y definidas y penadas en el Código Penal, los animalistas defienden que la mera cautividad y vida en un circo ya es un problemas para estos animales «que siguen teniendo necesidades fisiológicas que en los circos no se pueden satisfacer«.

Respecto a los entrenamientos para los números, Barrios asegura que no hay nada que pueda calificarse de maltrato. «Estos animales si no los tratas con cariño no aprenden nada; al contrario«.

«Nosotros somos un colectivo feliz, que hacemos reír a la gente, y que hemos criado a nuestros animales con biberón». Y añade: «¿Sabes lo que es maltrato animal? Ponerle un abrigo a un perro, que no transpira«, apunta Barrios, que trabaja como domador de tigres y veterinario.

Los circos están sujetos ya actualmente a una regulación que, aunque varía según cada Comunidad Autónoma, incluye visitas periódicas del Seprona (la unidad de animales de la Guardia Civil), además de inspecciones de los cuerpos sanitarios de los Ayuntamientos y de las consejerías de Medioambiente y Agricultura de cada Comunidad Autónoma. «Estamos encantados con la regulación», asegura.

60 MILLONES DE TIQUES

Entre los argumentos que esgrimen los partidarios de los espectáculos con animales está el favor del público. Según sus datos el año pasado se vendieron en España 60 millones de tiques. En este sentido creen que las posiciones defendidas por los animalistas y estos ayuntamientos son minoritarias. «En Las Ventas lo máximo que ha habido son veinte personas«.

Además, reivindican la importancia económica de su sector. «En la Feria de San Isidro la Comunidad de la Madrid recauda entre 5 y 7 millones de euros solo de IVA«.
En un colectivo normalmente disperso, la 'ofensiva' legal ha servido para que se organicen y pongan en común sus intereses. De hecho la Asociación Circos Reunidos tiene apenas algunos meses de vida, pero ya desarrolla una gran actividad. Según su presidente tienen ya interpuestas 300 querellas por injurias.

Desde Faada e Infocircos recalcan que su objetivo es terminar con este tipo de espectáculos, aunque admiten que, a medio plazo, sería difícil reintroducir a estos animales nacidos en cautividad en el medio natural. «No han aprendido. A menudo los separan de su madre nada más nacer para entrenarlos«. Según ellos lo que habría que hacer es buscar «santuarios, lugares donde estos animales puedan estar bien«.