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El PP defiende ya en su argumentario el pacto PP-PSOE

El PP hará del gran pacto a la alemana, parte de su discurso político de cara las próximas semanas. Es una decisión ya tomada y trasladada a sus cuadros de todo el país. En el último argumentario de Génova se insiste en la idea de que «los grandes partidos españoles deben seguir los ejemplos de las grandes democracias europeas, dejar de lado sus diferencias y apostar por un Gobierno de certidumbres, moderación y centralidad en beneficio del interés general».

En el argumentario, citado por el diario El Mundo, se dice que «los ciudadanos españoles no se merecen coaliciones oportunistas con partidos extremistas ni independentistas que pongan en riesgo todo lo que hemos logrado en 37 años de democracia. Si queremos consolidar nuestra condición de gran nación europea, actuemos como tal».

El texto se ha puesto este fin de semana en circulación entre los cargos del PP a fin de que trasladen públicamente esta idea. Así, desde Génova se recuerda que las sociedades europeas «han preferido siempre el acuerdo entre sus grandes partidos en momentos de difícil gobernabilidad y frente a inciertos escenarios de encasillamiento ideológico». Este tipo de acuerdos, ya sean para constituir una coalición, bien para dar lugar a otro tipo de fórmulas que permitan la formación de un Gobierno estable, han demostrado ser, según el PP, «sumamente eficaces para dotar de estabilidad y moderación a sus sistemas políticos y hacer frente desde la centralidad a sus grandes desafíos nacionales».

El PP utiliza como ejemplo los casos alemán y francés. Así, cita el primer Gobierno de gran coalición presidido por Merkel entre 2005 y 2009 que, señala el texto, y encuentra en los comicios alemanes de 2013 un nuevo ejemplo, cuando la CDU rechazó pactar con la derecha euroescéptica de Alternativa por Alemania y el SPD hizo lo propio respecto a la izquierda radical de Die Linke. Finalmente, los dos grandes partidos volvieron a acordar un Gobierno de gran coalición.También se cita el caso francés cuando, tras las regionales de este mismo mes de diciembre en las que la derecha xenófoba ganó en seis de las 13 regiones en liza en la primera vuelta, el Partido Socialista optó por retirar a sus candidatos sin opciones en dos regiones y Manuel Valls -primer ministro socialista- pidió en ellas el voto para los republicanos de Nicolas Sarkozy.