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sábado, 16 octubre 2021 18:12

El Real Madrid golea (10-2) a un Rayo valiente con dos expulsados

Ni los goles calman los tiempos revueltos que se viven en el madridismo. La brecha afición-Benítez se va haciendo más grande y será complicado que ya llegue a cicatrizar. Señalado desde que su nombre sonó por megafonía y cuestionado por una imagen endeble, de pura desconexión en el primer acto, que convierten a su equipo en el que más goles encaja a balón parado, con una pasividad que hizo soñar unos minutos al Rayo Vallecano.

A pesar de reencontrarse con la victoria, el equipo de Benítez sigue sin encontrar su estilo y las dudas se mantienen en el conjunto blanco. Se adelantó el Madrid por medio de Danilo con un tanto tempranero, pero el Rayo reaccionó con dos goles -Amaya y Jezabed- en apenas dos minutos, que le valieron para dar la vuelta al marcador.

La roja directa de Tito en el minuto 14 y, sobre todo, la segunda amarilla y penalti de Baena fueron determinantes para cambiar el rumbo definitivo del partido. Previamente, Bale había puesto las tablas, pero la decisión de Iglesias Villanueva fue clave para la posterior goleada madridista.

En el inicio del partido y en menos de dos minutos, los rayistas dispusieron de dos buenas ocasiones, pero el primero en golpear fue el Madrid, por medio de Danilo. El gol tempranero del lateral brasileño iba a ser presagio de lo eléctrica que fue la primera mitad, no apta para cardíacos. Una jugada de banda a banda acabó con una buena asistencia de Bale para Danilo, que batió por raso a Yoel. (1-0, m. 3)

Lejos de amedrentarse, el Rayo siguió buscando al Madrid en su propia área y forzaba una y otra vez que los locales se jugasen balones en largo. Una pérdida en esa zona del campo era lo que buscaban los rayistas para encontrar una acción de peligro.

El Madrid estaba contra las cuerdas y no se apreciaba una reacción adecuada para sacar el partido adelante, ante un equipo residente en los puestos de descenso. Pero una desafortunada entrada a destiempo de Tito sobre Kroos en el centro del campo, terminó con la expulsión del jugador del Rayo.

A pesar de estar con un hombre menos, el Rayo siguió dominando el partido y buscando al Madrid arriba, sin perder la esperanza. Jémez se vio obligado a sacar del campo a Pablo Hernández y meter a Embarba.

Danilo, que estaba haciendo su mejor encuentro desde que fichó por el Madrid, colocó un centro teledirigido al punto de penalti para que Bale pusiera la tablas también con la testa. Una definición incontestable. (2-2, m. 25)

Una mala decisión arbitral terminó por decantar el partido a la media hora. Iglesias Villanueva apreció una falta dentro del área de Baena sobre Ramos y decidó pitar penalti y enseñó la segunda amarilla al mediocentro rayista. A partir de ahí el Madrid se encontró sin rival.

Cristiano transformó la pena máxima y sentenció al Rayo, que se puso otra vez por debajo en el marcador y con dos hombres menos, una hazaña imposible para cualquier equipo en su situación. Antes del descanso, Bale hizo el cuarto y el segundo en su cuenta particular. El galés aprovechó un balón profundo entre los centrales para batir en el mano a mano a Yoel. (4-2, m. 41).

El Madrid salió del vestuario como un rayo contra el Rayo. Benzema, primero, y Cristiano, después, se encargaron de sumar dos nuevos tantos  para los locales. En ambos goles James fue el asistente. (5-2, m. 48; 6-2, m.53)

El Rayo siguió con la cabeza alta y buscó a duras penas la meta de Keylor, lo que provocó el aplauso de los aficionados del Bernabéu. A partir de ahí, en un partido sin historia, Bale, Benzema se encargaron de cerrar un marcador de escándalo que no sirve como terapia contra el mal augurio que parece instalado en el Bernabéu.