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Radiografía a las cuentas de ISIS: Así se financia el terror

ISIS es una máquina de matar y extender el miedo que además cuenta con mucho dinero. Su nombre completo,  'Estado Islámico de Irak y Levante' no es una exageración. Y es que su economía responde al retrato de un rudimentario Estado. Su líder invisible, Abu Bakr al Baghdadi, autoproclamado califa de todos los musulmanes, ha organizado el quinto califato islámico global como un auténtico gobiernos. 'Ministros' y gobernadores representan su poder y organizan el día da día de una administración impuesta a la fuerza.

Vencer su capacidad de financiación y sus fuentes de riqueza se antoja vital. La economía de la hidra debe ser el primer objetivo, aunque resulte una misión complicada que necesita ingentes compromisos políticos de diferentes actores internacionales. A menudo enemigos irreconciliables. Si en una de las caras impresas de los billetes de un dólar se puede leer 'In God We Trust' -Confiamos en Dios, en español-, las leyes coránicas y la Sharía que utilizan los 'hombres de negro' de Califato están forradas de petrodólares.  

Los expertos en inteligencia antiterrorista, desde hace decenios, echan mano de analistas económicos y sesudos estudios financieros para estudiar las posibilidades de victoria cuando se enfrentan a grupos armados o a la delincuencia organizada. En el caso de ISIS el asunto se complica porque, además, se mezclan otros aspectos e intereses geopolíticos, enfrentamientos sectarios dentro de Islam y otras variables difícilmente controlables.

Pero es básico encontrar respuesta a una pregunta : ¿Cómo puede ISIS, aislado del resto del mundo por las sanciones financieras y comerciales, y bajo bombardeos aéreos y terrestres diarios, darse el lujo de mantener un ejército bien armado y equipado y pagar otras cuentas y servicios? El balance del grupo terrorista se basa, primero, en la producción y venta de energía después de incautar los activos de Irak, la quinta reserva de crudo probada en el mundo. Pero no solo esto. ISIS también depende de la renta constante extraída de donantes privados sobre todo con origen en Arabia Saudí, Kuwait, y Emiratos Árabes, de la extorsión impuesta sobre su población cautiva, el cobro de impuestos, el embargo de cuentas bancarias y activos privados en los terrenos que ocupa y otros delitos como los rescates de secuestros. Por último, no es desdeñable el caudal de dinero que engorda su caja de caudales proveniente del saqueo de antigüedades en ciudades históricas y excavaciones arqueológicas. 

                                 

 (FOTO: El régimen sirio de al Asad había perdido en mayo de 2015 la batalla por los yacimientos de petróleo en su país, aunque              recientemente ha recuperado algunos activos de extracción)

¿Alguien se imagina caravanas de camellos cargando con enormes cofres repletos de efectivo circulando desde los centros de poder de ISIS, Raqa (Siria) y alrededores de Mosul (Irak), hacia aquellos puntos a los que ISIS quiere hacer llegar el dinero? Parece estúpido. Según los expertos de inteligencia de Brookings Doha Center, un 'think tank' a tener en cuenta cuando hablamos de la estabilidad política en esta zona geográfica , «el ISIS necesita un paquete financiero ingente para gestionar su estructuras militares, tanto en el campo de batalla como en las capitales de Occidente. Pero no hay que olvidar las necesidades de casi nueve millones de civiles en el área geográfica que controla en Irak y Siria». ¿Cómo lo hace?  El grupo terrorista ha patentado un sistema relativamente complejo de gestionar sus flujos de dinero en efectivo, el petróleo 'pirata' y el contrabando de drogas y antigüedades. Una trama que les permite operar fuera de los canales bancarios legítimos. Corredores con cierta presencia en el sur de Turquía; o el noroeste de Irak y noreste de Siria,  bajo su control absoluto, son las 'venas' de su riqueza, y puntos clave de ese circuito financiero ilegítimo fuera de todo control. Ese es territorio abonado para maletines rebosantes de dinero conseguidos por las vías descritas y las donaciones gracias a los recaudadores armados hasta los dientes de la organización.

Según los documentos de estudio de Brookings Doha Center, las necesidades financieras de ISIS son de unos 4,5 millones de euros diarios. Pero no pasa agobios de tesorería. Al menos hasta ahora que los bombardeos sistemáticos de Rusia y Francia han dañado decenas de convoyes con varios cientos de camiones cisterna con crudo de los terroristas. El alcance de su cartera de 'activos' ha producido con cierta regularidad casi seis millones de euros diarios, según las cifras publicadas por el Consejo de Seguridad Regional de Kurdistán, uno de los enemigos encarnizados del grupo terrorista en el teatro de operaciones.

El petróleo como 'maná' del desierto

El emporio petrolífero de ISIS se extiende a lo largo de más de 400.000 metros cuadrados, una superficie comparable con el Reino Unido. Y según los últimos datos del Instituto de Energía de Irak, ha llegado a aglutinar unos 300 pequeños pozos de extracción solo en aquel país. Con esta infraestructura de apenas el 2% de la producción iraquí, ISIS produce 80.000 barriles diarios. ¿Y en Siria? Allí la situación es aún más favorable al grupo yihadista con un 60% de la capacidad extractora del país, que en sus épocas de grifo abierto, antes de la guerra civil, tenía una capacidad de 380.000 barriles diarios. Y si nos preguntamos por grandes pozos de extracción, DAESH -acrónimo de la organización terrorista en árabe- controla siete en Irak y otros seis en Siria. Lo que es lo mismo, según cálculos de la Chatham House, produce el 0,13% de la producción mundial.

Pero estamos hablando de potencialidades. Pese a estas cifras mareantes, el grupo yihadista tiene que 'quemar' mucho del combustible que produce en sus propios transportes, vehículos de guerra y logística. Y no puede sacar todo el partido a los activos. No tiene mucha capacidad técnica. Tampoco viabilidad par mantener estos pozos indefinidamente a nivel de repuestos y otros factores. El caso es que produce de manera efectiva 55.000 barriles diarios, de acuerdo con IHS, una consultora de investigación de energía.

Además, como no puede recurrir a la venta del crudo por los canales oficiales su venta se produce como contrabando ilegal, en muchos casos a pequeños productores locales y mafias. Eso hace que ISIS tenga que vender su petróleo más barato, a la mitad aproximadamente de lo que marcan los precios oficiales que fluctúan en la actualidad, unos 75 euros por barril. De forma global y según IHS, los beneficios del petróleo para la organización yihadista oscilan alrededor de 2,7 millones de euros al día. Un buen pellizco.

Donaciones privadas en petrodolares

El Departamento de Estado estadounidense, en tiempos de Hillary Clinton, ya dio la voz de alerta sobre este fenómeno. Básicamente esta transferencia de fondos se basa en la antigua rivalidad entre los regímenes de Bashar al Asad y antes, Sadam Husein, ambos del partido Baaz, con las monarquías del Golfo Pérsico, suníes wahabistas. Desde hace decenios, grandes familias, corporaciones públicas y privadas e, incluso, las familias reales de aquellos países donaban importantes fondos a los rebeldes suníes que luchaban contra regímenes y sociedades de mayoría chií. Con el tiempo, estos rebeldes, impregnados de algunas corrientes violentas del Islam como el salafismo, se convirtieron en la hidra terrorista que hoy conocemos. Y esos fondos no han cesado de llegar, aunque sea de manera disminuida, gracias a factores religiosos y culturales.

Así, en 2014, un informe de Brookings Institution instaba a que la filtración de cierta ayuda legítima, en buena parte camuflada como ayuda humanitaria a Siria debía cesar, ya que la línea de separación entre esas campañas de ONG locales y la financiación de la yihad era cada vez más borrosa. Esto supone un reto y una auténtica trampa para Occidente, cuyos gobiernos se debaten entre seguir siendo aliados. socios y acreedores de estas monarquías del golfo o forzar un acuerdo par repudiar el terrorismo que ahora mismo, no nos engañemos parece misión imposible.

                               

 (FOTO:Unas de las últimas imágenes del periodista estadounidense Steven Joel Sotloff, decapitado salvajemente por los verdugos del     ISIS)

La bolsa 'volátil': Saqueos, impuestos, secuestros y 'nacionalizaciones'

Además de los pozos petrolíferos, cuando ISIS avanza y conquista territorio, los bancos de la zona, con sus depósitos y todos sus activos, pasan a ser nacionalizados y se convierten en propiedad del Califato. Casi sin distinción ni matices y a modo de economía de guerra. Todo funciona en virtud de la yihad. Así, según algunas estimaciones, los terroristas e habrían hecho con más de 1.400 millones de euros durante los últimos tres años.  Además, con el control territorial, llegan las aduanas, los controles de carretera y los impuestos al transporte de bienes entre provincia y provincia. Unos impuestos que no se aplican, por supuesto, al control y venta de materia prima para elaboración de estupefacientes también controlados por los terroristas.

Toda actividad humana en territorio controlado tiene como fin último engordar la economía del Califato. Se requisan granjas y silos de grano. Talleres y pequeñas manufacturas. Además, como ocurría en Chicago en tiempo de la 'Ley seca' y la mafia, si algunos comerciantes y productores quieren seguir con sus actividades deben pagar un canon al ISIS. Es otra gota que, tacita a tacita, va llenando las arcas de la organización. Como único poder visible, DAESH dicta las leyes y aplica los castigos. Con fuertes multas incluidas. Tanto que según testimonios de algunas ONG, los residentes en Raqa, su capital efectiva, pagan cantidades altas simplemente si no asisten a las oraciones del viernes. O si no lo hacen a tiempo. 

En cuanto al mercado de vidas humanas -los rescates y secuestros-, según estimaciones del Departamento de Estado estadounidense, estos delitos constituyen aproximadamente el 20% de los ingresos de ISIS. La organización, Integrity Jiyad cifra en más de 18 millones de euros la cantidad de fondos que ha conseguido ISIS por esta actividad de media, cada año. Es un negocio muy viejo. Si se paga un rescate, la persona queda libre, si no, él o ella muere. Y luego está el marcado de las esclavas sexuales. La etnia yazadí y turcomana, junto a la secta chií, son las que más ha sufrido este castigo. Se calcula que 4.000 mujeres y niñas fueron entregadas a matrimonios forzosos o a la esclavitud sexual. 

Se venden hasta las piedras en las guerra de Alá

El mercado de las antigüedades es también un puntal de la economía del grupo terrorista. La segunda fuente de financiación tras el petróleo. Y es que, según algunas voces como Iraq Heritage, más de 4.000 yacimientos arqueológicos y reservas de objetos antiguos de Irak están en poder de DAESH, poco menos de un tercio del total. Y el Califato ha aprendido a sacar provecho de ello, al contrario de los talibanes afganos. Tanto es así, que llegan a gestionar y excavar sus yacimientos para vender, a través de intermediarios ilegales, a coleccionistas y comerciantes adinerados de todo el mundo.

Aymen Jawad, director ejecutivo de aquella organización para la conservación de patrimonio, ya denunció en algunas entrevistas que, teniendo como origen el palacio del rey asirio Asurbanipal II en Nimrud, recientemente tomado por ISIS, «se están negociando en Europa y Estados Unidos, precios astronómicos por piezas, tablillas de cuneiformes y otros objetos que superan los cientos de miles de euros que van, directamente, a financiar el terrorismo».

Esas piezas llegan generalmente a Occidente a través de Jordania y de Turquía, un punto neurálgico del mercado negro y el tráfico ilegal de objetos históricos de la antigua Mesopotamia con destino a Europa.

Es decir, nos enfrentamos a un país con algunas características económicas propias de un Estado que, sin embargo, se nutre de actividades ilícitas y criminales y que, además, tiene cientos si no miles de agentes infiltrados en nuestras sociedades dispuestos a morir matando. ¿Alguien da mas?