Quantcast

Ataque a París: ¿Se ha tragado la tierra a Salah Abdeslam?

¿Habrá logrado salir rumbo a Siria, Grecia o Turquía? No parece probable. Salah Abdeslam debe seguir en Bruselas, a juicio de los investigadores que cuentan con la información de que es un tipo escurridizo. No en vano, el hombre más buscado de Europa fue capaz de ir a Siria y volver hasta en dos ocasiones pese a estar fichado como «muy peligroso», tal y como cuenta El Mundo. 

Un día después del ataque a París, Salah Abdeslam parecía cercado. Acabado. Ese sábado temprano, en compañía de dos amigos a los que había llamado para pedirles ayuda intentando salir de París, Mohamed Amri y 'Hamza Attou, fue identificado en un control de carretera en Cambrai, cerca de la frontera entre Francia y Bélgica. La policía todavía no sabía que Salah, junto a Ibrahim , uno de los kamikazes, habían alquilado dos de los vehículos que fueron usados para cometer los atentados. Así que tras identificarlos les dieron paso.

Aquellos dos amigos fueron detenidos en seguida. Amri y Attout, declararon ante la Fiscalía que  recibieron una llamada el viernes por la noche. Abdeslam, muy nervioso, les pidió, les rogó, que fueran a recogerlo a París inmediatamente, ofreciéndose a pagar los gastos de peajes y gasolina. Ellos aceptaron, básicamente, por miedo. A partir de ahí la pista de Abdeslam se esfumó. O casi. 

Mientras Bruselas está en el Nivel 4 de alerta, el máximo. Y el resto del país en el 3. Pero de él no se sabe nada. Sólo el fin de semana, el teléfono de emergencias habilitado ad hoc por el Gobierno recibió 12.000 llamadas con pistas, indicios y declaraciones. En estos días diferentes testigos han declarado haber visto o hablado con el terrorista en diferentes ubicaciones. En su propio barrio de Molenbeek. Según El Mundo, un testigo aseguró haberlo identificado por la calle y haber hablado con él. Los agentes han desestimado su declaración, pero creen que en algún momento volvió a la zona en la que se siente más cómodo y seguro. Eso sí, no a la casa de sus padres, a menos de 100 metros de la Comisaría del barrio.

Las fuerzas policiales no se niegan a aceptar la posibilidad de que Abdeslam haya roto el cerco y esté lejos de Bruselas o incluso fuera del país. Mantienen que está en un perímetro amplio, pero acotado. Y temen que esté listo para atacar, por lo que mantienen por el momento unas medidas de seguridad sin precedentes.

Dos presuntos amigos de Salah han explicado a varias televisiones que han hablado con él durante los últimos días por Skype. Que estaba en Bélgica, escondido, por miedo a la Policía y a posibles represalias del Estado Islámico por haberse arrepentido, asustado y no haber detonado su cinturón explosivo. Otro presunto amigo, citado por medios locales, habría indicado que en realidad estaría tratando de llegar a Siria. La Policía baraja ahora mismo sólo un escenario: Salah Abdeslam está en Bruselas, escondido en algún piso franco de la célula que atentó en París. 

Las redadas en Anderlecht, Schaerbeek, Woluwe-St-Lambert, Jette y Charleroi, en la capital o muy cerca trataban de darle caza.