Quantcast

Preguntas y respuestas sobre la tosferina

La tosferina es una enfermedad grave. Tan grave que este año ha matado ya a tres bebés. El último un bebé de dos meses en Cuenca esta semana. Antes de él, otros dos en Sevilla, en septiembre y en Málaga, en octubre. Otro pequeño se encuentra hospitalizado en Toledo.

Ante la gravedad de la situación y la lógica preocupación de muchos padres las autoridades sanitarias se han visto impelidas a intervenir para informar sobre la enfermedad y procurar que caso como éstos no vuelvan a producirse.

Éste es el 'abc' de lo que hay que saber sobre la tosferina.

¿Qué es?

Es una enfermedad infecciosa de origen bacteriológico, muy contagiosa. Las bacterias que lo provocan se llaman Bordetella Pertussis y su síntoma más característico es una tos muy violenta que, en ocasiones, puede dificultar la respiración.

¿A quién afecta?

Puede afectar a toda la población, pero es especialmente grave en los bebés, a quienes les puede causar alguna discapacidad o incluso la muerte. En 2013 la enfermedad mató a 63.000 personas menores de cinco años en todo el mundo según datos recogidos en el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC). En España el 40% de los afectados son menores de un año.

¿Cómo se contagia?

La enfermedad se extiende muy fácilmente porque cada vez que una persona infectada tose o estornuda está propagando la bacteria. Si ésta da con un organismo desprotegido, no vacunado, se produce la infección.

¿Qué síntomas presenta?

Los síntomas empiezan a manifestarse al menos una semana después de la infección. Puede haber fiebre moderada (por debajo de 39º), mocos y una tos al principio normal, pero que persiste en el tiempo y que, a la larga, se vuelve más violenta e incluso provoca convulsiones.

¿Cuánto dura la enfermedad?

Se trata de una enfermedad larga. Con una infección que dura unas seis semanas, pero que puede prolongarse hasta las 10.

¿Por qué es mortal?

La tosferina puede resultar moral, especialmente entre los más pequeños, por las dificultades que provoca para respirar, pero sobre todo por las complicaciones asociadas a la enfermedad, como la neumonía, que según la OMS es muy frecuente. En Estados Unidos el 80% de las muertes por tosferina se producen entre los lactantes antes de los tres meses. El 70% de los niños menores de 12 meses que contraen la enfermedad requieren hospitalización.

¿Cómo se puede prevenir?

La Asociación Española de Pediatría lo tiene claro. «La vacunación es la principal medida preventiva para evitar la tosferina. La vacunación de la embarazada, a partir de la semana 27 de gestación, ha demostrado ser la forma más efectiva de proteger al recién nacido«. Esta vacuna, que solo se estaba administrando en algunas Comunidades Autónomas, protege tanto a la madre como al bebé hasta las vacunas de los dos meses, donde ya se le incluye la tosferina.

Y si está tan claro… ¿Qué ha pasado?

La vacuna a la madre embarazada en la semana 27 hasta ahora no es obligatoria, aunque el pasado mes de junio el Ministerio de Sanidad hizo una recomendación en este sentido. Asturias, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Navarra y País Vasco eran las únicas comunidades que estaban vacunando a las embarazadas, pero los hechos sucedidos han provocado movimientos y Andalucía y Madrid, y ya han anunciado que vacunarán a partir de 2016. Castilla La Mancha lo hace desde este mes de noviembre.

El problema de la escasez:

La vacuna de la tosferina ha sufrido problemas de desabastecimiento, según el Ministerio de Sanidad un problema «mundial», que ha hecho que las Comunidades Autónomas tuvieran que escoger entre vacunar las madres embarazadas o administrar a los niños a los seis años una dosis de recuerdo. De ahí en parte la diferencia de políticas entre unas regiones y otras.

Sanidad promete que en España no habrá problema:

Ante las últimas muertes el Ministerio de Sanidad ha intervenido anunciando la compra de 60.000 vacunas «para todo el mundo». El propio ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, ha explicado que su intención es «tener garantía de que disponemos de un stock para inmunizar a la población».

Y, si no me han vacunado, ¿puedo proteger a mi bebé?

Según un artículo de la AEP en el 83% de los casos la fuente de infección en el caso de los bebés es un familia con convive con ellos. Por ello la recomendación fundamental es que el entorno del bebé se encuentre vacunado, y esta prevención debe comenzar al menos dos semanas antes del nacimiento del bebé para que sea efectiva.