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Cosas cotidianas que contienen arsénico y no lo sabes

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El arsénico es uno de los elementos naturales más peligrosos para la salud, aunque es esencial para

El arsénico es uno de los elementos naturales más peligrosos para la salud, aunque es esencial para la vida dependiendo de su origen y dosis. Habitualmente el organismo humano recibe el arsénico necesario a través de los alimentos, pero hay que concretar que se trata de una forma de arsénico mucho menos tóxica -compuestos orgánicos de arsénico- que el conocido arsénico inorgánico, cuya ingesta en pequeñas cantidades provoca distintos problemas crónicos por acumulación de esta sustancia en el organismo, pudiendo además provocar cáncer.El uso principal de arsénico metálico es el fortalecimiento de las aleaciones de cobre y plomo para su uso en baterías de coche. También se utiliza en numerosos pesticidas, herbicidas e insecticidas, aunque esta práctica se está volviendo menos común y está prohibido en casi todo el mundo. Se ha utilizado como un conservante de madera debido a su toxicidad para los insectos, bacterias y hongos aunque también se añade añade a los alimentos de animales para prevenir enfermedades y favorecer su crecimiento. Así, se utiliza en el tratamiento médico del cáncer, tales como la leucemia promielocítica aguda o en soluciones médicas como la de Fowler para tratar la psoriasis.Por último, este elemento se  añade en pequeñas cantidades a la alfa latón para hacerlo resistente a la lixiviación de zinc. Este tipo de latón se utiliza para hacer accesorios de fontanería u otros artículos que están en contacto constante con el agua.La Comisión Europea solicitó a finales de 2009 a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) una nueva revisión de sus niveles y efectos para la salud. Estas son las formas en que el arsénico forma parte de nuestra vida.1.- Agua del subsuelo en determinadas zonasUna investigación realizada por expertos de la Universidad de Valladolid y el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca, dio a conocer que regar explotaciones agropecuarias con aguas que presentan una concentración elevada en arsénico, provoca que se produzcan alimentos con altos índices de arsénico. Parece lógico, paro la novedad de aquel estudio residía en que el contenido de arsénico es 35 veces mayor que en aquellos alimentos que no han sido regados con aguas con valores en arsénicos normales.El estudio se centró en nuestro país y analizó la tierra de 23 parcelas de Valladolid y el norte de Segovia con siembra de patatas, trigo, zanahorias y remolachas. También se analizó la cantidad de arsénico que presentaban estos alimentos. Estas zonas son conocida por el alto contenido en arsénico que presentan las aguas subterráneas del lugar. Tras realizar la comparativa, se detectó que los valores de arsénico en los alimentos sembrados allí eran hasta 35 veces mayores que los obtenidos en las tres parcelas de control. Los valores alcanzaban los 0,05 miligramos de arsénico por litro de agua, alcanzando en algunos casos los 0,136 mg/l. La OMS aconseja que el agua no supere los 0,01 mg/l de arsénico, en este caso. La exposición crónica a través del agua de consumo puede causar lesiones cutáneas, en riñón, hígado y medula ósea, así como trastornos neurológicos. Y hay que advertir que el uso de filtros caseros o hervir el agua no son técnicas efectivas para disminuir los niveles de arsénico.

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