Quantcast

Rivera cree que el enemigo del PP es el propio PP por sus «errores» y «silencios»

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha afirmado este martes que el principal enemigo del PP es «el propio PP» y no C's por sus «errores» y sus «silencios» en estos años de Gobierno en los que han tenido «una falta de liderazgo».

Así, ha asegurado que C's ha planteado un «proyecto alternativo» con el que han conseguido «mucho más que aquellos que tan solo se amparaban en el Estado de Derecho», porque aunque considera que «es fundamental». Ha explicado que «siempre» estará de lado de los partidos que lo defiendan y cree que hay que «proponer cosas para que los españoles se vuelvan a sentir parte de España», ha remarcado en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press.

Por ello, ha destacado que asume «la responsabilidad» de «construir puentes entre los catalanes» ahora que Cataluña «ha quedado partida en dos». Rivera no quiere «quitarle hierro a que el 47 por ciento de los catalanes» haya votado a «partidos netamente independentistas» y considera que ahora «toca seducir» a los catalanes que todavía «se pueden reenganchar» a España si se producen reformas.

En este sentido, ha recordado que Ciudadanos esta preparando una propuesta de reforma de «toda la arquitectura constitucional» para «reforzar» la Constitución.

Con esta reforma C's quiere que se aclaren competencias entre el Gobierno y las Comunidades Autónomas, un debate de financiación, que el Senado sea una Cámara territorial o si no «cerrarlo» y cerrar el capítulo ocho relativo a las Autonomías, pero ha reconocido que no pueden hacerlo solos, por lo que necesitarán «dialogar» e incluso algunas reformas se plantean someterlas a referéndum.

En cuanto a las aspiraciones de C's tras las elecciones catalanas, Rivera ha anunciado que pueden «dialogar con demócratas», como PP y PSC, pero con ese apoyo no «suman lo suficiente» para investir a Inés Arrimadas, la candidata de C's.

Así, ha criticado la ley electoral actual que, a su juicio, ha producido un «bloqueo institucional» en Cataluña porque ha dado más escaños a los partidos independentistas «que quieren saltarse las leyes» y con los que los «demócratas» no pueden negociar. Ha insistido en que están dispuestos a dialogar con cualquiera dentro del marco de la ley porque consideran que son capaces de «liderar la alternativa» en Cataluña aunque que no está en sus manos.