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Iker Jiménez: «Me dijeron que la muerte de Félix R. De la Fuente era tabú»

«Solo he pretendido hacer caso de algo que era como una luz interior. Enérgica, decidida que me obligaba casi a contarles que había uno, como un caballero andante, que llevaba una cámara y amaba a los animales y a la vida, y que dio la suya para contarlos la maravilla que significa la nuestra. Que la humanidad, querido maestro, te recuerde por siempre». Con estas palabras, en la web de Cuatro se refería Iker Jiménez al naturalistas más popular de la historia de nuestro país. 

¿Realmente murió asesinado Félix Rodriguez de la Fuente fruto de una conspiración? Esa esa la pregunta que planteaba Iker Jiménez en su reaparición en Cuatro para abrir la temporada televisiva. Su vuelta se produjo a lomos de un caso que conmocionó a toda España durante los años ochenta, la muerte del famoso divulgador de la naturaleza salvaje. Y la idea funcionó: Después de diez años de investigación, Jiménez y su compañera Carmen Porter han conseguido reunir la suficiente información como para hacer un programa especial de tres horas que dará el pistoletazo de salida a la nueva temporada del programa que lidera las noches de los domingos.

Pruebas que desaparecieron, los supuestos sueños, sus relaciones políticas y su amistad con Adolfo Suárez o las evocaciones del desaparecido científico sobre el lugar y circunstancias en las que efectivamente fallecería, sirvieron a Jiménez para presentar un extenso programa especial sobre aquel suceso. Y tambien para 'reabrir' un caso que permanecía en las memoria de todos los españoles mayores de 40 años. En el estudio se conocieron las opiniones al respecto de la hija del conocido aventurero, sus dos amigos o el jefe de policía del pueblo de Alaska donde murió.

Según JIménez, cuando hace años participó en un programa para hablar del accidente de avioneta de Alaska y quiso investigar el suceso, la respuesta de mucha gente fue que aquello era un tema tabú y que nada se sabía de los informes de dicha muerte. «Carmen y yo empezamos a pensar en que fue otra cosa un suceso preparado para que pareciera un accidente», argumentó Jiménez.

«Lo que más nos inquieta es la frase que dijo antes de que se estrellara la avioneta que sobrevolaba Alaska. Observó el paisaje y dijo: «Qué hermoso lugar para morir», dijo Porter e Iker subrayó un poder de «presagio» del naturalista: «Para mí, era un extraterrestre, un terrestre-extra. Un hombre que, mucho más allá del cliché, nos mandaba un mensaje profundo, estaba en contra del urbanismo, sabía ya cómo iba a evolucionar nuestro mundo. Era un visionario». Y pudo ver su muerte.

En el programa supimos que los esquimales que acompañaban al equipo de televisión en el vuelo vieron un cuervo negro, signo de mal augurio. «Además, Félix hizo una foto de todo el equipo antes de subir a la avioneta, cosa que no hacía nunca. Y esa foto ha quedado para el recuerdo», apuntó el conductor del programa.