Quantcast

Prisión para el presunto yihadista detenido en Madrid

El juez de la Audiencia Nacional Juan Pablo González ha decretado el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza del presunto yihadista Abdeladim Achriia, detenido el pasado martes en San Martín de la Vega (Madrid), acusado de coordinar a los miembros de una filial del DAESH desplegada en Marruecos dedicada a captar y enviar combatientes extranjeros para unirse a las filas del Estado Islámico en la región sirio-iraquí.

El magistrado ha tomado esta decisión a petición de la fiscal Susana Landeras tras tomar declaración este jueves al único de los catorce presuntos miembros de la célula yihadista que fue detenido en suelo español y a quienes el Ministerio del Interior acusaba de querer «reeditar las masacres» del DAESH.

En el auto, González considera que Achriia «estaría coordinando a los miembros de una filial sirio-iraquí del Estado Islámico desplegada en varias ciudades de Marruecos que propugna un discurso propagandístico sobre las hazañas del DAESH, que legitima los actos de barbarie cometidos por esta organización terrorista con el objetivo de crear un clima de psicosis y terror en la población».

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 explica que su suegro es uno de los «implicados» en la red y que cinco de sus cuñados se desplazaron hasta Siria para combatir en el DAESH, de los cuales dos fallecieron en zona de conflicto, según informaron fuentes de la defensa, que recurrirá la resolución judicial.

Según estas mismas fuentes, el acusado ha negado cualquier vinculación con el Estado Islámico por conllevar la pugna entre hermanos musulmanes y ha explicado que los videos encontrados en el locutorio en el que trabajaba se podían ver en medios de comunicación, como Al-Jazeera, y estaban guardados en un ordenador al que podía acceder su compañero del local.

«SALAMI JIHADI»

En el auto, el juez González explica que Achriia utiliza el perfil 'salami Jihadi' en la red social Facebook, que acoge «varios perfiles con esta nomenclatura que están siendo gestionados por miembros del DAESH», y que ha viajado en numerosas ocasiones a Marruecos, entrando por el paso fronterizo de Beni Enzar en Melilla, donde operaba la célula investigada.

En concreto, dice, el 17 de junio fue la última vez en la que el acusado, con un permiso de residencia de larga duración en España y autorización para trabajar, llegó a Melilla procedente de Marruecos a través del paso de Beni-Farhana. «Es manifiesta la amenaza que supone tanto la incorporación de españoles o extranjeros vinculados a España al Estado Islámico, como su hipotético regreso a nuestro país», añade el juez.

Por todo ello, el magistrado ha enviado a prisión al acusado por el alto riesgo de fuga y el riesgo de destrucción de pruebas y reiteración delictiva que concurre en este caso. Achriia fue el único detenido en España, mientras que los otros trece presuntos miembros de la célula lo fueron en Marruecos, concretamente en Nador (4 detenidos), Driouech (2 detenidos), Al Hoceima (1 detenido), Fez (5 detenidos) y Casablanca (1 detenido). Uno de los marroquíes cuenta con antecedentes por estas mismas actividades.

El presunto cabecilla de la célula tenía vínculos con la ciudad española de Melilla, según reveló el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que añadió el martes que fue al conocer esta información cuando se decidió las Fuerzas de Seguridad españolas y marroquíes decidieron practicar las detenciones.

La detención y registros domiciliarios desarrollados en la localidad madrileña de San Martín de la Vega, han sido coordinados y supervisados por el titular del Juzgado Central de Instrucción, número 3, de la Audiencia Nacional.

En estos primeros ocho meses de 2015, las fuerzas de seguridad del Estado y los Mossos d'Esquadra en Cataluña acumulan ya siete operaciones contra células yihadistas o elementos aislados dedicados a la captación de nuevos terroristas para combatir a las órdenes del DAESH (Estado Islámico) en Siria o Irak, según los datos recogidos por Europa Press.