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ANPBA y Plataforma Antitaurina piden a Puig la suspensión de espectáculos taurinos tras seis muertes en 'bous al carrer'

VALENCIA, 23 (EUROPA PRESS)

La Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (ANPBA) y la Plataforma Antitaurina del País Valencià han pedido al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, la suspensión de espectáculos taurinos como los 'bous al carrer' tras las seis muertes registradas este verano en este tipo de eventos, la última la de un hombre de unos 50 años fallecido este sábado en Borriol (Castellón).

En sendos escritos, consultados por Europa Press, ambas entidades reclaman al jefe del Consell la desaparición de este espectáculo.

Desde ANPBA, que remitió una solicitud de reforma del reglamento de 'bous al carrer' y de la Ley de Señas de Identidad del Pueblo Valenciano para aumentar la protección animal, mantienen que los 'bous al carrer' «son una fuente de heridos y muertos humanos, y de maltrato y muerte de animales».

Para la asociación, «la muerte de seis personas en lo que va de verano en la Comunitat Valenciana y los constantes y abundantes heridos, así como el maltrato y muerte de animales que es consustancial a los 'bous al carrer', son razones más que suficientes, en una sociedad avanzada y civilizada, para que estos espectáculos desaparezcan».

En su escrito a Puig, al que adjuntaban un informe y petición de reforma de ambas normas «fundamentando dicha solicitud en argumentos de índole jurídica, etológica y filosófica», ANPBA pide que «se eliminen, de entrada, las modalidades más traumáticas y que constituyen un maltrato intrínseco a los animales, como el 'bou embolat' o toro de fuego, el 'bou amb corda' o toro ensogado y el 'bou a la mar'».

Además, ha solicitado la realización obligatoria de autopsias por veterinarios oficiales y con cargo al organizador del festejo, a causa de las «frecuentes ocasiones en que toros mueren en extrañas o inexplicables' circunstancia, a fin de que no queden impunes aquellas muertes que pudieran deberse a presuntos malos tratos y crueldad».

ELIMINACIÓN DE SUBVENCIONES Y SENSIBILIZACIÓN INFANTIL

ANPBA también ha pedido la «eliminación de todo tipo de subvención a los espectáculos taurinos con dinero público», la derogación de los artículos que «protegen los 'bous al carrer' como seña de identidad, dado que espectáculos que intrínsecamente conllevan malos tratos a los animales no pueden constituir señas de identidad del pueblo valenciano ni de ningún pueblo» y la introducción en los libros de texto de una «materia dedicada a la sensibilización, desde la más tierna infancia, en el respeto hacia los demás seres sensibles, entre ellos, los animales».

En respuesta a estas solicitudes, desde el gabinete de Puig han contestado a la asociación que han remitido a la Conselleria competente su escrito «para su conocimiento y a los efectos oportunos», en un escrito fechado el 29 de julio y hecho público por la asociación.

Por su parte, desde la Plataforma Antitaurina del País Valencià han remarcado que Puig «debe explicar con carácter urgente qué razones existen para que no se hayan suspendido de forma inmediata estos espectáculos».

«¿CUÁNTA GENTE MÁS TIENE QUE MORIR?»

«¿Cuánta gente más tiene que morir?», se preguntan desde la Plataforma en un comunicado, en el que aluden a las personas que han perdido la vida recientemente en este tipo de espectáculos y advierten de que «la cifra puede ser todavía mayor dado que en estos espectáculos no puede garantizarse la seguridad de los espectadores».

Su portavoz, Toni Moreno, mantiene que Puig «debe decidir si continuar la política de defensa a ultranza de lo taurino llevada a cabo durante décadas por el PP, y cuyo balance son medio centenar de muertos en apenas 15 años, o poner fin a este gravísimo problema de salud pública que, con los fallecidos en 2015, eleva la cifra de víctimas mortales a 54 personas», 55 con el fallecimiento de este sábado.

Para Moreno, «los Ayuntamientos y la Generalitat deberían asumir todas las responsabilidades y costes de las víctimas mortales», ya que autorizan estos eventos «ignorando las cifras de muertos y heridos de años anteriores que evidencian el riesgo extremo de estos espectáculos».

Desde la Plataforma Antitaurina inciden en que «el toro es quien embiste pero los ayuntamientos y la Generalitat son quienes ponen al toro» y acusan al anterior Gobierno de considerar a estas víctimas «un mero contratiempo, el precio que había que pagar por promocionar este espectáculo, por lo que recibieron un trato de muertos 'de segunda', sin investigaciones, sin que se depuraran responsabilidades, y sin que se diera explicación alguna».