Quantcast

Al Maliki minimiza el informe sobre Mosul y atribuye la caída de la ciudad a una «conspiración» de Ankara

BAGDAD, 18 (Reuters/EP)

El exprimer ministro iraquí Nuri al Maliki ha calificado de «sin valor» este martes el informe de una comisión parlamentaria sobre la caída de Mosul en manos de Esado Islámico que reclama que tanto él como otros altos cargos sean juzgados por negligencia.

«Lo que ocurrió en Mosul fue una conspiración planeada en Ankara, luego la conspiración se trasladó a Erbil», ha afirmado Al Maliki en una declaración en su perfil de Facebook, en referencia a las capitales de Turquía y del Kurdistán iraquí.

El Parlamento de Irak respaldó este lunes el informe de una comisión que pide la imputación de una treintena de altos cargos, entre ellos Al Maliki, por su responsabilidad en la toma de Mosul por parte de Estado Islámico en junio de 2014.

«Hemos votado que el informe sea remitido a la Justicia», que tiene ahora «la última palabra», explicó el responsable de la oficina legal del Parlamento, Mahmud al Hassan. Otro legislador, Mohamed al Karbouli, aclaró que la votación fue a mano alzada y salió adelante por mayoría.

Además de Al Maliki, el informe también señala como responsables al exgobernador de Mosul Athil al Nujaifi, al ministro de Defensa en funciones por aquel entonces, Sadún Al Dulaimi, al general retirado Babakir Zebari, al comandante de Policía y ex mando de Operaciones Militares de la provincia de Nínive –de la que Mosul es capital– Jalid al Hamdani y al general Mahdi al Gharrawi.

Todavía no existe un relato oficial de la caída de Mosul por parte de Estado Islámico. Sin embargo, extraoficialmente varias fuentes militares han denunciado que la ciudad fue directamente entregada a los islamistas. En cualquier caso, se desconoce exactamente quién dio la orden de abandonar la lucha.

No obstante, una investigación llevada a cabo en octubre por la agencia Reuters detalla algunos motivos de la caída de la ciudad: escasez de tropas y falta de coordinación por enfrentamientos internos entre los principales responsables militares y líderes políticos que derivaron en el pánico absoluto entre militares y población que aceleró la victoria de Estado Islámico. Al Maliki, por su parte, culpó a políticos rivales y a otros países.