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Cosidó dice que la crisis de Calais demuestra «claramente» que la inmigración «es una amenaza para la UE»

Defiende el uso de medidas físicas para evitar la entrada de inmigrantes irregulares, como los muros o las dobles vallas

SANTANDER, 3 (EUROPA PRESS)

El director general del Cuerpo Nacional de Policía, Ignacio Cosidó, ha asegurado este lunes en Santander que los episodios de flujos migratorios que se están produciendo entre Calais (Francia) y el Reino Unido a través del eurotúnel demuestran «claramente» que la inmigración ilegal «es un fenómeno y una amenaza para el conjunto de la Unión Europea» y no «exclusivamente» para los países de frontera exterior o de la frontera sur.

Así, ha reivindicado que «la única respuesta eficaz» que puede dar Europa a este problema es «una respuesta europea», por lo que España «siempre ha pedido más implicación de la UE para tratar de hacer frente a este desafío», tal y como ha manifestado en declaraciones a los medios después de inaugurar el seminario 'La trata de seres humanos: prevención, protección y persecución', que se celebra esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

«Me atrevería a decir que España, dentro de la UE, está siendo uno de los países que puede servir como modelo de éxito en la gestión de los flujos migratorios», ha comentado, argumentando que este «éxito» no solo se refiere a las cifras de inmigración irregular que llega a España, sino a que el país tiene una política migratoria «que es plenamente garantista con los derechos humanos y que, al mismo tiempo, está teniendo éxito en el control de estos flujos poniendo mucha prioridad en la trata».

En cuanto a las barreras físicas para frenar la inmigración, como la doble valla en la frontera española en Ceuta y Melilla, Cosidó ha recordado que la legislación europea establece que para entrar en cualquier país de la UE hay que hacerlo «a través de los puntos habilitados que están expresamente diseñados para el tránsito de personas».

«TENEMOS QUE ADOPTAR TODAS LAS MEDIDAS NECESARIAS»

De esta forma, ha comentado que cuando la presión migratoria lo exige, los países tienen que adoptar «todas las medidas necesarias», incluyendo las «físicas», para impedir el paso ilegal de personas, al tiempo que ha considerado que la UE «es consciente de esa necesidad».

Cosidó, que ha recordado su visita la semana pasada a la 'Operación Minerva' de FRONTEX en Algeciras y la financiación europea en materia de protección de fronteras, ha defendido las fronteras inteligentes porque a, su juicio, van a permitir tener «un control más efectivo de nuestras fronteras exteriores y una mayor facilidad de paso a través de estas fronteras», acortando el tiempo.

Por ello, ha remarcado que «no solo se trata de dar más seguridad, sino también de dar un mejor servicio público a los españoles y a los millones y millones de turistas que nos visitan».

CASI 2.000 DETENIDOS DESDE 2013

Previamente, en la inauguración del encuentro, Cosidó ha aportado una serie de cifras del Plan integral contra la trata de seres humanos de la Policía, que desde 2013 hasta junio de 2015 ha posibilitado la detención de «casi 2.000» delincuentes y la liberación de «casi 1.000 mujeres» en más de 500 operaciones.

En este sentido, ha remarcado la colaboración ciudadana, que a través de «miles de llamadas y correos electrónicos» ha hecho posible la detención de 64 personas y la liberación de 61 víctimas, así como la puesta en marcha de más de 400 investigaciones.

De esta forma, ha destacado la importancia que tiene la concienciación ciudadana y, en concreto, de los usuarios de servicios de prostitución porque con ella se financian las organizaciones que tratan con seres humanos.

Por ello ha pedido la colaboración de los ciudadanos para acabar con esta «esclavitud inaceptable», al tiempo que ha destacado que es un «desafío» conseguir acabar con la captación de mujeres y menores en los países de origen.

Asimismo, Cosidó ha asegurado que en los últimos años «se han reducido de forma sustancial» las identificaciones de inmigrantes en las calles y su ingreso en los Centros de Internamiento de Inmigrantes (CIE's), al tiempo que ha remarcado el trabajo policial para tratarles como «víctimas y no como delincuentes».