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Polémica prohibición a un transexual para ser padrino en un bautismo en Cádiz

El caso de Alexander Salinas, un joven trasnsexual de 21 años, está poniendo a la iglesias gaditana en un brete. En su partida de nacimiento Alexander era Alexandra. Pero, desde 2014 su DNI recoge su identidad masculina. Una identidad masculina de las que no dudaría hoy nadie que le viera.

No obstante, desde la parroquia de San Fernando en la que iban a bautizar a su sobrino han considerado que su condición de transexual contraviene la doctrina católica. El Obispado de Cádiz y Ceuta ha difundido un comunicado en el que apunta que no hay discriminación, sino aplicación efectiva del derecho canónico: «El padrino ha de velar por el crecimiento en la fe del bautizado y acompañarle para que aprenda de su mano los fundamentos doctrinales y morales de la fe cristiana».

Apuntan además que no es raro que no se admita a alguien o que se recomiende a otra persona que se considere más ajustada al cometido.

Las asociaciones de gays, lesbianas y transexuales defienden no obstante a Alex y señalan que les parece basurdo que una persona creyente y practicante sea apartada en función de su identidad de género.

EL AFECTADO PRESENTARÁ UNA DEMANDA

Alex Salina ha anunciado por su parte que recurrirá a otras instancias y, si es preciso, a la vía judicial para oponerse a lo que considera una discriminación. En declaraciones a la Cadena Ser ha explicado que no considera «justo» que la Iglesia le trate «como una persona diferente».

Alex, que siempre se ha sentido «muy cristiano» reconoce que esta situación le ha apartado de la iglesia.