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Alertan de la liberación de moscas modificadas genéticamente en España

Oxitec ha solicitado permiso para soltar «hasta 1.825.000 moscas con AND mezcla de organismos marinos, bacterias, virus y otros insectos» en un área cercana a Tarragona, según La Vanguardia. «La intención de la empresa es liberar hasta 5.000 moscas transgénicas por semana en España durante un año cerca de la ciudad de Tarragona», asegura el comunicado conjunto que han elaborado todas ellas.

¿Qué pretende la empresa? En principio, el objetivo de la liberación de estos animales sería provocar una reducción de la población nativa de moscas oliveras, con la finalidad de reducir el daño que causa esta especie a la producción de oliva.

Pero para Janner Cotter, doctora de la Unidad Científica de Greenpeace internacional, se trata de un «experimento peligroso» que «convertirá Europa en un laboratorio al aire libre». «Los insectos no respetan las fronteras, y la esterilidad nunca es 100% efectiva», dice kla experta. 

Podrían escaparse del área de experimentación y si, como con tantos otros ensayos, las cosas no funcionan según el plan, será imposible desmantelar el experimento -ha advertido la científica-. Además, cualquier tipo de control o retirada de estos insectos modificados genéticamente sería imposible, más incluso que con los cultivos transgénicos».

Entre los posibles efectos que podría producir la liberación de estos animales, de aprobarse finalmente, las organizaciones han señalado que la manipulación genética provocará que las larvas de estas moscas mueran dentro de las aceitunas«Ningún consumidor quiere comer aceitunas rellenas de larvas transgénicas muertas», critican. 

Pese a que la liberación se realiza en un área concreta cubierta con redes, de 1.000 metros cuadrados, las ONG creen que los especímenes modificados genéticamente podrían «escaparse» y «dispersarse sin control alguno», lo que, a su juicio, llevaría a una reducción de la especie nativa y supondría un ataque a la biodiversidad y al equilibrio del ecosistema.

Y claro hay un peligro mayor. «España es el primer productor mundial de aceite de oliva ecológico, con una extensión de 170.000 hectáreas de cultivo. Si por cualquier motivo esta aceituna entrase en contacto con las nuevas larvas de mosca modificadas, los productores ecológicos podrían perder su certificación y la confianza del consumidor en la producción ecológica se vería perjudicada», dicen los naturalistas.