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Arenas señala que «la receta de los radicales griegos trae pobreza» y la de Rajoy crecimiento y rebaja de impuestos

ROTA (CÁDIZ), 3 (EUROPA PRESS)

El vicesecretario de Política Autonómica y Local del PP, Javier Arenas, ha destacado que «la receta de los radicales griegos trae pobreza», mientras que las «reformas» de Mariano Rajoy en España «traen empleo, crecimiento económico, rebaja de los impuestos, mantenimiento de las pensiones y del bienestar».

Durante su intervención en la Escuela de Verano del PP-A en Rota (Cádiz), Arenas ha destacado que «mientras que las familias y los pensionistas griegos no pueden sacar dinero», se está viendo que Rajoy consigue con sus políticas que baje el paro y que se «bajen los impuestos».

En este sentido, alerta de las consecuencias de las recetas de los «radicales griegos» y también de las del PSOE, cuyo secretario general, Pedro Sánchez, «tiene el mismo profesor de Economía que Zapatero y son las mismas», con lo que «lo que pueden traer es mucho paro y mucho malestar».

Recuerda que la rebaja del IRPF anunciada este jueves por Rajoy es la segunda que se acomete desde el inicio de la legislatura, pero «lo importante no es que se bajen los impuestos», que deberían «bajar más todavía». Lo importante es, según dice, que «hay más familias con afiliados a la Seguridad Social y menos en el paro que cuando se fue Zapatero».

En este sentido, resalta que al Gobierno del PP «no se le puede acusar de irresponsabilidad». Tanto es así que en julio está acometiendo la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), y «no pensando en los votos», sino «por responsabilidad» y porque «España no puede quedarse sin esa gran referencia» a causa de los procesos electorales.

GANAR LAS GENERALES

Asegura Arenas que para el PP «lo primero son las personas» y, por ello, está «convencido» de que van a ganar las próximas elecciones generales «por el bien de las familias». Expone que este momento es «trascendental» y cuando hay dificultades los ciudadanos «siempre se acuerdan del PP», que es «el partido llamado a resolver los problemas de los españoles».

Señala que el PP ha cometido «aciertos y errores», pero siempre ha actuado «pensando en las necesidades de las familias». Por ello, anima al partido a «mejorar la comunicación» y a «explicar mejor las consecuencias sociales de la economía», porque las medidas de índole económica son las que garantizan el empleo, la sanidad y la educación pública, las pensiones, los servicios sociales o el acceso a la vivienda.

«Traducir la mejora económica, el crecimiento económico y la creación de empleo en términos de bienestar de las familias es el objetivo del PP para los próximos meses», y para ello contará con el apoyo de los 22.000 concejales conseguidos tras las municipales y sus 3.000 alcaldes, de los que 300 los son gracias a pactos.

Subraya que esos pactos sólo se han hecho en aquellos lugares en los que habían ganado y tampoco han pactado «con cualquiera» para poder «preservar la coherencia y la previsibilidad del PP».

«ERROR HISTÓRICO» DEL PSOE

Por contra, el PSOE ha cometido un «error histórico» y Pedro Sánchez «ha entregado las grandes ciudades españolas a la izquierda radical extremista e independentista con tal de que no gobernara el partido que había ganado», pero eso «van a pagarlo en las generales».

En su opinión, con estas decisiones el PSOE «puede ser la tercera fuerza», ya que ha «renunciado a convertirse en alternativa de gobierno» para «convertirse en un complemento de Podemos, de la izquierda radical e independentista» con tal de que no gobierne el PP.

Así, vaticina que el PP ganará las elecciones generales con un margen de diferencia mayor que las municipales, en las que, aunque han «perdido muchos votos», consiguieron ser «el primer partido de España».

Finalmente, defiende que la sociedad «necesita reformas para ver el futuro» y para «no quedarse atrás» y el PP es «el gran partido reformista de España. Arenas argumenta que «los españoles no quieren volver al pasado y el cambio empezó cuando Rajoy sustituyó a Zapatero». El objetivo ahora es «consolidar el cambio» y, para ello, insiste en la necesidad de ser «humildes, más próximos» y, sobre todo, «explicar mejor» la repercusión social de las medidas económicas.