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La hija de Oswaldo Payá sostiene que el diálogo con EEUU y la UE estará «cojo» hasta que incluya a los cubanos

Confía en que el impulso español en la UE permita poner el referéndum en la mesa de negociaciones

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

Rosa María Payá, la hija del fallecido opositor cubano Oswaldo Payá, ha reclamado a Estados Unidos y la Unión Europea que incluyan a la ciudadanía cubana en el proceso de cambio que pretenden impulsar en la isla caribeña, alertando de que, en caso contrario, quedará «cojo».

En una entrevista concedida a Europa Press con motivo de su visita a España para acudir a los cursos de verano de FAES, Payá ha valorado «cualquier intento de inclusión de la comunidad internacional en Cuba» porque «con este nuevo escenario se abren nuevas oportunidades de forzar los límites del régimen cubano».

En este sentido ha considerado que el acuerdo entre Estados Unidos y Cuba para abrir embajadas el próximo 20 de julio «es un paso más» en el diálogo que comenzaron el 17 de diciembre para normalizar las relaciones bilaterales tras más de cinco décadas de enfrentamiento.

«Cuba ya tenía relaciones diplomáticas con el resto del mundo. Por ejemplo, la UE tiene representación diplomática, o al menos casi todos sus miembros, en La Habana y eso no significa el cambio para los cubanos», ha recordado.

Así, ha subrayado que, si bien puede favorecer, «desde luego la solución al problema cubano no es un cambio de política por parte de Estados Unidos», sino que «debe venir de los propios cubanos y tiene que ver con las demandas relacionadas con sus necesidades concretas».

«Cuba no es solo el Gobierno y menos cuando estamos hablando de un Gobierno cuyo presidente llegó al poder de manera dinástica precedido de otro que llegó de manera violenta, o sea, un Gobierno que nunca ha sido escogido por el pueblo y que además viola los Derechos Humanos todos los días», ha afirmado.

Por eso, «la inclusión no será verdadera hasta que no sea incluyente y para que sea incluyente necesita llegar también a la ciudadanía cubana, que no podrá beneficiarse de ningún cambio en política exterior respecto a Cuba porque simplemente no tiene los recursos para hacerlo».

«Los cubanos no tienen cómo entenderse con los inversores o los empresarios extranjeros, de modo que ese privilegio pertenece solo al Gobierno, que es quien lo ha estado explotando en el futuro y quien lo explotará a menos que realmente haya un proceso de transición», ha esgrimido.

«HERRAMIENTAS CONCRETAS»

Paya ha criticado que, al menos hasta ahora, tanto Estados Unidos como la UE han centrado sus negociaciones en «las demandas del grupo en el poder en Cuba», tales como la salida de la lista de países patrocinadores del terrorismo, la apertura de embajadas o el fin del bloqueo, y se han esforzado por dar «respuestas muy definidas».

«Sin embargo no hemos visto la misma concreción sobre las demandas de la ciudadanía cubana, que son muy elementales porque versan sobre derechos y libertades. Hasta ahora no forman parte de los pasos concretos que se dan desde la comunidad internacional y en este sentido (el diálogo) está cojo», ha esgrimido.

La activista ha precisado que «no es que la solución al problema cubano tenga que venir de la mano de la política exterior de otro país», sino que aquellos que estén dispuestos a ayudar deben hacerlo mediante «un apoyo coherente». «La solidaridad simbólica ya no sirve», ha sentenciado.

Con ello, ha exigido «herramientas concretas» como la iniciativa 'Cuba Decide', impulsada por ella pero que «es por y para la ciudadanía cubana» y que continúa el famoso Proyecto Varela liderado por su padre, entre otros importantes disidentes.

«Es una campaña para que se celebre un plebiscito y se le pregunte a los cubanos, después de más 70 años, si quieren que se celebren elecciones libres y plurales en un ambiente donde cualquier cubano pueda ser nominado y elegido, que no es lo que pasa ahora mismo», ha contado.

«Es el intento por llegar al escenario en el que podamos ser políticos y en el que los cubanos puedan participar y decidir sobre los pasos a dar en el proceso de transición. De hecho es el detonante para la transición», ha apostillado.

IMPULSO ESPAÑOL

Interrogada sobre si pretende canalizar su propuesta de referéndum a través de las mesas de negociaciones de Estados Unidos y la UE, ha contestado: «desde luego». Ya lo ha planteado de manera informal pero pretende hacerlo oficialmente más adelante, buscando el momento idóneo.

«El tema del plebiscito está planteado desde hace más de un año con los ministros con los que nos hemos podido reunir de los Veintiocho», ha dicho, señalando a República Checa, Alemania y también a España. «La respuesta fue positiva pero no tenemos compromisos», ha señalado.

Payá ha estimado que España «por los lazos que nos unen, por la cercanía y por la posición que tiene dentro de la UE –no es un secreto para nadie que los 27 miran a España cuando se trata de Cuba– podría ser el eje que coordine una estrategia franca y concreta de apoyo a pasos medibles dentro de la isla».

Sobre este punto ha avanzado que así pretende trasladárselo a los eurodiputados y al ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo. Además, ha revelado que durante su visita a España se ha entrevistado con la líder de UPyD, Rosa Díez, y que ha solicitado verse con representantes de Podemos y PSOE, si bien aún no hay ningún encuentro cerrado.

VUELTA A CUBA

Por otro lado, ha relatado la experiencia de su reciente regreso a la isla para renovar el «permiso» para residir en el extranjero, concretamente en Miami, «porque los cubanos no tienen derecho a salir y entrar del país» y dependen para ello del visto bueno del 'castrismo'.

Payá estuvo una semana en La Habana en la que aprovechó para visitar la tumba de su padre, que murió el 22 de julio de 2013 cuando –según la versión oficial– viajaba en coche junto al opositor Harold Cepero, que también falleció, y el político español Ángel Carromero y el sueco Aron Modig y chocaron contra un árbol.

«He pasado largos periodos fuera de Cuba por motivos de persecución política y no se ha detenido (…) La seguridad del Estado estaba en los aeropuertos, estaba en el barrio, estaba en el cementerio, pero no quisieron provocar ningún evento para que mi estancia tuviera la menor repercusión posible», ha explicado.

Así, su principal impresión es que «la impunidad sigue vigente» y ha reiterado su determinación para luchar contra ella y esclarecer «el atentado» en el que murieron su padre y Cepero, quienes –según sostiene la familia– fueron expulsados de la carretera por un coche de los agentes 'castristas'.

Los Payá han llevado al caso a Naciones Unidas y al Sistema Interamericano de Derechos Humanos pero pretenden darle un nuevo impulso con la publicación «en las próximas semanas» de las conclusiones de una investigación que varias ONG y expertos han hecho sobre estos hechos.

Las pesquisas se basan en declaraciones de supervivientes y testigos, así como «en el historial de amenazas» contra su padre, pero también consiste en «un análisis científico para desmontar la versión oficial del Gobierno cubano».

El texto será un factor más de presión para el 'castrismo' en el contexto de un proceso histórico de diálogo que, más allá de que Cuba se abra al mundo, «debe consistir en que se abra a los cubanos, que siguen en la misma pobreza material y espiritual».