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Grecia amanece sumida en el desconcierto ante los últimos acontecimientos

ATENAS, 1 (EUROPA PRESS)

Este miércoles será recordado por todos los griegos como la primera jornada tras el impago a los acreedores, la tercera con los bancos cerrados, con la sorpresa de un tercer rescate solicitado por

el Gobierno y, todo ello, con una incertidumbre palpable en la calle y posturas cada vez más extremas.

«Este miércoles, en Grecia, hacemos historia, con el pueblo más dividido que nunca», observa Petros, simpatizante de Syriza, después de que anoche el país incumpliera el pago de cerca de 1.600 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Gobierno heleno había advertido con anterioridad de su incapacidad de hacer frente a esa cuantía, lo que le ha obligado a cerrar los bancos y la Bolsa por una semana. No se trata de la última deuda del país con el FMI, ya que se enfrenta a un siguiente pago de 284 millones de euros, el próximo 1 de agosto.

Además, el Ejecutivo del primer ministro, Alexis Tsipras, sorprendía este martes con una última táctica: solicitar un crédito de dos años al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), lo que constituye un tercer programa de rescate para el país.

Una propuesta que viene del mismo partido que ganó en las urnas el pasado enero con un plan que rechazaba la austeridad, la deuda y la implementación de reformas en contra de los derechos sociales del pueblo griego.

Ante este movimiento inesperado, la amplia mayoría de la ciudadanía se encuentra en un estado de desconcierto, independientemente de la edad y del partido que respalden. Pero, especialmente, las diferencias se acrecientan en el seno de Syriza.

DIVISIÓN EN SYRIZA

«¿Qué significa todo eso? No entiendo lo que Tsipras está haciendo. No sé si interpretarlo como un plan B o no. Y en caso de que lo fuera, ¿qué va a ocurrir?», comenta María, compañera de Petros, tras una reunión con varios miembros de las juventudes del partido izquierdista.

Esta joven profesora cree que «la gente que apoya a las instituciones sí irá a votar el domingo» en el referéndum promovido por Tsipras, para consultar a la ciudadanía sobre su opinión a favor o en contra del plan de reformas de los acreedores (FMI, Comisión Europea y Banco Central Europeo).

No obstante, María opina que «habrá mucha gente que no irá a votar, asustada de lo que pueda ocurrir. Además, no tengo tan claro que quienes optan por el 'no', finalmente voten por ello».

El escepticismo de María es común entre los partidarios de Syriza. Sin embargo, cabe añadir que en un sondeo publicado este miércoles, el 86 por ciento de los encuestados tiene la intención de ir a las urnas, lo que evidencia un gran interés de los ciudadanos por ejercer su derecho a expresar su opinión.

¿QUÉ PASARÁ TRAS EL DOMINGO?

La incertidumbre se incrementa exponencialmente al plantear qué ocurrirá a partir del domingo. «Si gana el 'sí', Tsipras renunciará. Entonces, habrá elecciones», asegura Petros. «Lo que no se ha discutido aún es, si nos presentamos formando otro partido o seguimos como Syriza».

Algunos medios locales se hacen eco de este debate y apuntan a una probable victoria de Syriza en el caso de que se realizaran de nuevo los comicios. «El programa debería ser distinto, eso seguro», matiza María.

Por otra parte, diversos medios internacionales especulan sobre la posibilidad de cancelar el referéndum. El vicepresidente del Ejecutivo, Yanis Dragasakis, habría dejado abierta esa opción, algo que, según fuentes europeas, también habría comentado el ministro de Economía, Yanis Varoufakis.

No obstante, los partidarios de Syriza no vislumbran esa posibilidad y se muestran seguros de que Tsipras seguirá adelante con la consulta.

Tanto María como Petros coinciden en un punto de autocrítica sobre el partido que representan: «El programa de Syriza se planteó en el contexto en el que ganamos las elecciones. No estábamos preparados para que nos cortaran el grifo y quedarnos sin dinero. Ante esto, no sé que podemos hacer», coinciden.