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Se deja las gafas en casa y se lleva el 'gordo' de la lotería

A veces, un mínimo detalle puede cambiarte la vida. Subirte en el siguiente tren, cambiar de tienda donde compras el pan o dejarte algo en casa y que luego te digas aquello de… ¡menos mal que lo hice!

Eso es lo que le pasó a Bob Sabo, un ciudadano de Connecticut (Estados Unidos) y que puede presumir de tener una suerte que ya quisieran muchos. Este anciano acude habitualmente a comprar un boleto de lotería con unos números que juega semana tras semana.

Uno de los días, se dejó las gafas en casa y no acertó a pulsar los números que jugaba semanalmente. Su intención era apostar en dos boletos de 20 dólares cada uno. Sí, las gafas le hicieron que se apostara todo a una carta y que se gastara 30 dólares.

Y sí, se llevó el premio gordo a casa. Nada más y nada menos que 30.000 dólares por unas simples gafas. ¡Las va a estar agradeciendo toda la vida!