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El abogado del futbolista Juanele pide la libre absolución por ser la denuncia «una auténtica encerrona»

La Fiscalía pide diez meses de cárcel por quebrantamiento de la medida cautelar y la acusación particular un año

GIJÓN, 30 (EUROPA PRESS)

El letrado del ex futbolista del Sporting Juan Castaño Quirós 'Juanele', Guillermo Calvo, ha defendido este martes la inocencia de su cliente y ha pedido la libre absolución para él, al afirmar que la denuncia presentada por la ex pareja por quebrantamiento de la orden de alejamiento es «una auténtica encerrona» para intentar que vaya a prisión.

Así lo ha asegurado durante el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal número 1 de Gijón contra Juanele, en el que la Fiscalía ha pedido diez meses de prisión por un delito de quebrantamiento de medida cautelar por supuestamente incumplir la orden de alejamiento e introducir una carta en la peluquería de su ex pareja, además de arrancarle el limpiaparabrisas del coche, que tenía la mujer aparcado frente a su casa. La acusación particular, por su lado, eleva la pena a un año de prisión.

Calvo, en este sentido, ha aludido a ciertas contradicciones de los testigos al tiempo que ha enfatizado el hecho de que si tan temerosa estaba la ex pareja de Juanele, y después de que una sentencia le hubiera condenado por haberla agredido con un bate de béisbol, la mujer, una vez vistos los desperfectos del coche y encontrado la carta del acusado en la peluquería hubiera denunciado los hechos cinco horas después, tras asistir a una espicha.

Tampoco ha considerado el letrado normal que cuando fue a denunciar los hechos a Comisaría no llevara la carta que encontró en la peluquería, ni que los testigos que declararon haber visto a Juanele la madrugada anterior a los hechos cerca del domicilio de su ex pareja no hubieran alertado a la mujer o a la Policía, toda vez que conocían que había dictada una orden de alejamiento.

A esto ha sumado el que la hija de Juanele, que testificó en el juicio, declaró haber estado en compañía de su padre el fin de semana en que supuestamente ocurrieron los hechos, en el domicilio de este, en el barrio de Roces, cuando el domicilio de la mujer está en la zona de Jove y la peluquería en La Calzada, a varios kilómetros. Además, se da la circunstancia de que Juanele tenía esos días el coche en el taller. Por todo ello, ha sugerido que los hechos relatados por la acusación podían ser constitutivos de un delito de denuncia falsa.

Juanele, por su lado, ha negado que causara daños en el coche de su ex pareja. Asimismo, aunque ha reconocido haber escrito a su ex pareja en varias ocasiones tras la ruptura sentimental, ha rechazado que el pasado día 21 introdujera una por debajo de la puerta de la peluquería que ella regenta, y en la que la agredió con un bate de béisbol. También ha puesto en duda que una de las testigos de la defensa fuera una mera compañera de profesión, sino que ambas eran «muy amigas».

Precisamente el contenido de la carta ha sido otro de los argumentos de la defensa, ya que en ella se referían expresiones como «no puedo ser amigo tuvo, esto es muy reciente», sin que se haga referencia alguna a la agresión cometida o a la condena impuesta.

LA CARTA ERA DE JUANELE

La denunciante, por su parte, ha explicado que el pasado día 21, sobre las 21.15 horas, fue a la peluquería después de que se encontrara arrancado el limpiaparabrisas de su vehículo, ante el temor de que Juanele, de quien sospechaba, hubiera hecho algo al local. Esta acudió en compañía de un amigo que había ido a buscarla a casa para ir a una espicha, y al llegar al establecimiento se encontró un papel tirado en el suelo dentro, que era una carta firmada por Juanele.

Según su relato, su acompañante le dijo entonces que la madrugada anterior lo habían visto cerca de su casa y ella llamó a otra amiga para que le verificara este hecho. Además de su amigo, otra mujer que vive por ese barrio y que se había acercado a preguntar cómo se encontraba tras la agresión, fue testigo del hallazgo de la carta.

Una carta que de acuerdo a su versión dejó en el coche de su amigo antes de ir en autocar a la espicha para no perderla, aunque posteriormente su amigo, durante el juicio, negó saber qué había hecho la mujer con la misiva. La denunciante, además, negó haber recibido ninguna otra carta de Juanele desde la ruptura el pasado enero.

Los testigos de la defensa, asimismo, han coincidido en que la mujer se puso «muy nerviosa» al encontrar la carta y sus dos amigos han señalado que si no le advirtieron de que habían visto a Juanele cerca de su casa era por no preocuparla, y porque sabían que tenía un orden de protección.

El amigo que la acompañaba aquella noche, además, ha relatado que en la espicha la mujer habló con una amiga y luego llamó a la abogada, tras lo que decidió ir a Comisaría a denunciar. A preguntas del abogado de la defensa sobre por qué no entregó desde un inicio la carta a la Policía, la mujer justificó que los agentes no le habían preguntado por ello.

A la salida del juzgado, el abogado de Juanele, ha insistido en que la denuncia era «una encerrona» y ha adelantado que, de salir absuelto su cliente como él solicitó, se estudiará el tomar medidas contra la denunciante. Es más, ha apuntado a unas declaraciones en prensa de la mujer en las que señalaba que la condena por la agresión anterior, cinco meses de prisión que fue sustituida por libertad vigilada bajo tratamiento ambulatorio, era poco. Una sentencia que no es firme al estar recurrida.