Quantcast

La Gran Muralla china desaparece poco a poco

La Gran Muralla China es uno de los emblemas del país asiático y una de las obras más destacadas que se conservan en todo el mundo. La construcción, que fue inaugurada en el año 206 a.C, es un icono para los turistas pero dentro de un tiempo podría dejar de serlo.

Un estudio publicado en 'El Diario del Pueblo' asegura que la erosión, la acción humana y la falta de mantenimiento han provocado que de los 6.000 kilómetros que poseía en sus inicios dicha construcción tan sólo se conserven unos 4.000, es decir, que ha desaparecido prácticamente un tercio de su longitud.

Patrimonio de la Humanidad desde 1987, la Gran Muralla China sólo se mantiene en un «buen estado» en un 8% de su construcción. El principal problema que se plantea es la acción del ser humano, ya que es habitual que 'roben' parte de su composición para venderla en el mercado negro a un precio reducido (apenas 4 euros).

En este caso, las lluvias y la contaminación provocan corrimientos de tierras y daños en los árboles que rodean el entorno de la Gran Muralla y que poco a poco está viendo como su encanto se está desmantelando por una suma de circunstancias.

Ante esta situación (y el fracaso de otros proyectos como la ley de protección de la Gran Muralla del año 2006), las autoridades chinas han anunciado su intención de restaurar la parte más antigua de la fortificación y que se encuentra situada en la provincia de Shandong.