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Así pintaba un sádico como Adolf Hitler

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¿Fetichismo? ¿Amor al arte? ¿Curiosidad de estudioso? ¿Capricho de nuevo rico? ¿Locura ideológica? A

¿Fetichismo? ¿Amor al arte? ¿Curiosidad de estudioso? ¿Capricho de nuevo rico? ¿Locura ideológica? A estas alturas, y con la excusa de la última subasta de obras pintadas por Adolf Hitler, cabe preguntarse qué puede haber detrás de sus últimos compradores. Una cosa parece cierta: vuelve a demostrarse que detrás de los monstruos más deplorables, de las personas más egoístas, crueles o miserables se puede esconder cierta sensibilidad e incluso genio artístico que los puede hacer únicos. No estamos diciendo que el dictador alemán, uno de los peores autócratas y asesinos de la historia, fuera un genio. De hecho, fue rechazado por la academia vienesa, una de las de mayor prestigio del periodo de entreguerras en el siglo XX. Pero a la vista de sus obras parece evidente que el fundador del NSDAP, el partido nazi alemán, sí tenía una sensibilidad plástica acusada.Como ocurrió en otras subastas de pinturas de Hitler, esta también estuvo rodeada de polémica. En Alemania pueden venderse las obras del dictador siempre que en ellas no aparezcan símbolos nazis. Según fuentes de la casa de subastas citadas por la prensa local, las pinturas fueron a parar  a un comprador localizado en China y que contaba con un representante en la sala. Además de éste, había otros compradores procedentes de Estados Unidos, Francia, Brasil, Arabia Saudí y Alemania, que pujaron por teléfono.1.- Absolutamente hipnotizado por el arte clásico:  Hitler aspiró a dedicarse a la pintura antes de la política y quiso estudiar en la Academia de Bellas Artes de Viena, que le rechazó por dos veces. Y no era un pintor perezoso. A las acuarelas, el carboncillo y , en menor medida, lo óleos dedicó muchas horas. Los expertos estiman que pudo producir entre 2.000 y 3.000 obras, entre dibujos, acuarelas y óleos. En sus temáticas una constante era la arquitectura de inspiración clásica y majestuosa, tendente al gigantismo. 

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