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Propiedades cola caballo

Las propiedades de la cola de caballo son numerosas debido a su composición química. Esta planta con forma de arbusto pertenece a la familia de las equisetáceas y se puede encontrar, generalmente, en el hemisferio norte. Necesita cierta humedad que le suele proporcionar la proximidad a fuentes u otras corrientes de agua, por lo que suele ser común en los lugares de este tipo de Asia, Europa, África y América del Norte, especialmente en suelos arcillosos.

La cola de caballo o Equisetum arvense es una de las plantas más primitivas de las que se conservan en la actualidad, ya existía en la época de los dinosaurios y llegaba a medir bastante. Hoy día es una de las hierbas medicinales más consumidas del mundo por sus propiedades estéticas, terapéuticas y regenerativas.

Este arbusto tiene varios compuestos químicos destacados. Es rico en minerales silicatados, potasio y calcio, que tienen carácter diurético; y también destacan la equisetonina, los flavonoides y los taninos. Los tallos son su parte más utilizada, se recolectan en verano y se dejan secar a la sombra, descartando las partes que se descoloren. Posteriormente se meten en bolistas para su conservación y posterior consumo. De ahí podremos elaborar infusiones, jugo fresco, esencias, extractos de polvo, decocciones, jarabes, cápsulas, cremas, lociones y un gran número de cosas más.

¿Y para qué sirven todos estos productos? Para diversas cosas. Entre las principales propiedades de la cola de caballo destaca que es diurética. Puede llegar aumentar hasta en un 30% la secreción de orina, por lo que es totalmente recomendable para remediar la retención de líquidos u otro tipo de problemas como la cistitis. Para la piel, los beneficios que aporta esta planta son la lucha contra los hongos, los eccemas y los herpes.

Siguiendo con los beneficios de este arbusto encontramos la remineralización del sistema óseo, la ayuda a la cicatrización de heridas, la regeneración celular, el fortalecimiento de las uñas y la mejora del aspecto del cabello, que incluye el aumento de su crecimiento y la no aparición de canas por su rico contenido en sílice.

Además, otras propiedades de la cola de caballo que destacan son la acción positiva sobre la flexibilidad de los tendones y las paredes vasculares gracias al equiseto, la contribución a una bajada de peso por la eliminación de líquidos y toxinas del cuerpo, el control sobre las hemorragias debido a su capacidad astringente por su contenido en taninos y la prevención de las arrugas, la atenuación de las estrías y la regeneración de tejidos dañados por las variaciones de peso.

Por último, ya que los beneficios de esta planta son numerosos es necesario hacer una última recomendación: no tomarla en exceso. Si la quieres incorporar a tu dieta, pide ayuda a un profesional, y si la quieres consumir durante un periodo de tiempo no excedas nunca las seis semanas, pues la cola de caballo podría irritar el tracto digestivo.