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Loquillo: «No soy Macaco, no he venido a salvar el mundo»

Nº 1 de ventas de discos que consigues por primera vez, ¿te satisface, enorgullece, sorprende…?

Me río.

¿Te ríes por qué?

Si me hubiera pasado con 22 años sería cojonudo, ahora me lo tomo con mucho sentido del humor.

¿Por qué los números 1 están sobrevalorados?

No, porque es la primera vez que un disco de rockabilly llega a nº 1 en España, de un artista español. He sido número 3, 2, 4, 5… a lo largo de mi carrera, pero nunca nº 1. Me ha llegado en un momento en el que no lo considero tan importante, por eso puedo en cierta manera reírme en la cara de algunos que estarán alucinando, eso me hace más gracia.

¿Te habría gustado verlo por un agujerito?

No, digo que «Ladran, luego cabalgamos».

¿Qué es lo que no aprendes tú a pesar de la edad?

Creo que la edad lo que te hace es intuir, tener una intuición determinada en ciertos temas. Aprender siempre se aprende de todo en la vida y siempre de los peores momentos, ahí es donde se ve la altura de miras, el carácter y la fuerza de la persona. Pero a estas alturas de la vida, en la música, no me sorprende nada absolutamente. Por eso no me ha sorprendido que sea nº 1, lo considero hasta algo lógico, después de toda la trayectoria, el trabajo realizado en los últimos 3 años… tenía que caer.

¿No hay nada que reblandezca el corazón de un rockero con tú?

Soy una persona muy recta, tengo unos valores muy claros y soy muy noble, todo lo que tenga que ver con los sentimientos de las personas me afecta. Pero cuidado, no soy Macaco, ¿me entiendes?, no he venido a salvar el mundo, perdona, no vengo a salvar el mundo a nadie, vengo a salvar el mío, ya tengo bastante con ese. En este sentido, mis amigos son los de siempre y todo lo que tenga que ver con mi familia, con códigos de barrio, eso son las cosas que me dan en el corazón.

Dicen que la exageración está ligada directamente con la inteligencia, ¿qué opinas?

En cámara no es bueno exageración no es buena, hay que contener, el actor que exagera mucho en cámara da muy mal. Yo procuro exagerar lo justo y ante cámara, procuro ser muy cauto siempre. Tengo además consciencia de que los focos me dan a mí.

¿La cámara te quiere?

Muchísimo y las entrevistas más.

¿Ah sí? ¿Te tratamos bien?

Síii, doy buenos titulares y eso se agradece. Imagina entrevistar a uno de esos artistas españoles que dicen sí, no… me gusta la música, qué bonito es el amor, vengo a salvar a las ballenas… Debe ser terrorífico, si fuera periodista te juro que no podría con esto. (Risas) Hay que estudiar mucho para sacar algo a este tipo de personas. Esto es un espectáculo y hay que saber qué personaje es el tuyo y saber interpretar, la vida es una obra. En este sentido, yo tengo muy claro cuál es mi personaje hace tiempo.

Das titulares, está claro, ¿te has creado muchos enemigos?

Yo mido a la gente brillante por la calidad de sus enemigos.

Aquello de «no me haría una foto con los de la ceja», luego cuando te los encuentras, ¿te saludan?

Pero ellos saben por qué lo digo, no tengo ningún problema con ellos, son grandes artistas, una cosa nada tiene que ver con la otra. Fui el primero en felicitar a Luís García Montero por su candidatura en IU, pero no voy a tocar en el concierto que se va a hacer en Madrid para recaudar fondos para su candidatura.

¿Por qué sería incoherente?
No, por coherente. Soy barcelonés, no puedo estar apoyando a un candidato de Madrid. Sería lógico que lo hiciera en Barcelona, pero no aquí.

¿Pero lo harías en Barcelona?

En Barcelona no se presenta. (Risas)

Bueno, él no, IU tampoco, pero otros partidos sí.

He aprendido que esto de apoyar a los partidos políticos es una cuestión de negocio, como lo sé desde que tengo uso de razón, yo no hago negocios con la política. Si los hiciera… pero no, siempre sales perdiendo.

O sea que no te vamos a ver cantando, por ejemplo…

Si me pagan…

¿Ah sí? Si te paga Artur Mas, ¿lo harías?

Nunca me ha contratado un ayuntamiento de esas siglas, así que lo dudo, es un imposible. Cuando a un actor lo contrata alguna película quizá no le gusta el guión, pero es un actor y hace un papel. Y en la música, tú eres un trabajador, te contratan y vas, punto. Hay gente que puede permitirse el lujo de no tocar, pero yo llevo a 30 personas dando vueltas, son puestos de trabajo y familias, tenemos un oficio, no hay más. En España ha habido una mala costumbre de que algunos artistas se posicionaban por partidos, insisto, es muy respetable.

¿Podrías no tocar? ¿Tienes dinero como para no hacerlo?

La pregunta es al revés, no podría vivir sin tocar.

Porque es vital para ti como artista, pero ¿por dinero?

La importancia del dinero para mí no es comprarme una casa en Menorca. Yo el dinero que gano lo invierto en cultura, hago documentales, soy productor teatral… y generalmente: o cubro o pierdo. Lo reinvierto en temas culturales, nunca en acciones.

Albert Boadella dice que no vuelve a Cataluña, que hay una epidemia en la sociedad catalana, ¿qué dices tú?

(Irónico) Boadella vive muy bien en Madrid, le han dado hasta un teatro, ¿no? ¿Qué quieres que diga? Pues lo que dice. El business es el business. Yo soy una persona libre, puede opinar lo que quiera en Barcelona y en Madrid. Lo que pasa es que la gente hace negocios, igual Albert tendrá sus razones para decir eso, pero le han dado un teatro, insisto. Igual si a mí me dan no sé qué, una cartera ministerial o llevar el Museo del Prado… Uno no puede morder la mano que te da de comer. Yo afortunadamente vivo de otras cosas, vivo de hacer canciones y tocar en directo.

Los de izquierdas te califican de facha, ¿y los de derecha que pueden decir de ti?

Lo mismo. Soy un disidente profesional, no me caso con nadie, ni lo voy a hacer. No entiendo la cultura al servicio del poder, sino al revés. En España aún no hemos entendido esto, la cultura no debería depender de los Gobiernos, ni de quien gane las elecciones, esto es un atraso. Cuánto más cultos seamos, más libres seremos.

Cuando un chico dice que quiere ser artista, los padres se disgustan, no pasa lo mismo si quieren ser banqueros, ¿no?

Las dos cosas son complementarias. ¿Qué seria del BBK Live o de los festivales que se hacen en España en verano? Si no hubiera bancos, cervezas, empresas… Esto aquí se entiende muy mal. Cuando viene los U2 están patrocinados por Blackberry, durante el concierto miles de personas mandan un mensaje para salvar el mundo, ¿correcto? Eso no se ve mal, pero aquí que un festival de rock lo patrocine un banco se ve fatal, pero se llena, aún tenemos doble moral. Papá Estado no puede estar pagando la cultura, debe favorecerla, pero no estar subvencionando a todo Dios. Yo he hipotecado mi casa 3 veces para pagarme mis proyectos, hay un mercado libre y cada uno debe buscarse la vida. El talento es el talento, lo que no puede existir es que el dinero siempre vaya a parar a los mismos, no se puede estar subvencionando a gente que ya ha triunfado, hay que buscar nuevos valores. No puede ser que el Estado se dedique a pagar a sus artistas.

Quizá ellos creen que el Estado debe hacerlo…

Pues a mí no me han educado así, me han educado en la cultura del esfuerzo y los valores. Es como cuando en la red todo el mundo creía que podía hacer un disco, luego se demostró que para hacerlo había que tener talento y que si no tienes talento, por mucho que sea gratuito… el carácter es único, es que hay que ser bueno, no vale todo. Creo que en la política debe favorecer a la programación, ofrecer diversas ofertas, dar opciones a la gente que está empezando. Los que ya están montados que se busquen la vida, como todos. Yo no he recibido nunca ni una puta subvención de nada, ni la he pedido. ¿No pueden buscarse la vida? Vale ya.

¿Sabes qué me gustaría? Verte de Ministro de Cultura y que fueras a los Goya.
El cine es colectivista, nosotros individualistas. Ellos presionan al poder para conseguir lo que quieren, yo hago la guerra por mi cuenta, me busco la vida yo. La música en España no recibe subvenciones, exceptuando las discográficas que lanzan obras en lenguas minoritarias del Estado español que sí que reciben una ayuda porque no pueden competir. No reciben dinero por editar música hecha en España, ahí estamos en desigualdad absoluta. Así que cuando dicen «el mundo de la cultura…» Digo: ¡Eh! Un momento, no me compares, yo no recibo dinero por hacer un disco, es más, muchas veces tengo que ponerlo yo, defiendo lo mío.

Decía lo de los Goya por el hecho de que siempre dan de puños al ministro que esté.

Es algo que va en su trabajo y aunque la situación fuera la hostia seguirían haciendo lo mismo, sin más. Es un tema de educación de unos y de otros.

El trabajo de Almodóvar, por lo que he leído, no te gusta demasiado, dices que está sobrevalorado.

Que va, yo le admiro mucho, ha llevado el cine español a lo más alto. Lo único que he dicho de él, al que admiro y respeto, con el que he coincidido mucho durante los 80, ¿cómo voy a hablar mal de él? Durante un tiempo se atacó al autor Sabino Méndez por componer una canción llamada «La mataré», que para unos es un alegato a la violencia de género y para otros es una denuncia, siempre he puesto el ejemplo de que si nos ponemos todos así terminaríamos prohibiendo «Átame» de Almodóvar. Nada más, punto.

¿Con quién tienes preparado hacer algún directo en esta gira?

No tengo costumbre de invitar a nadie. No soy de estos de hacer conciertos de 50 invitados, porque estás más pendiente de cómo está el invitado que de ti mismo. Cuando uno se enfrenta a un escenario debe ser absolutamente egocéntrico y egoísta, el hecho de que haya invitados me rompe el esquema, estoy pendiente de que estén a gusto y me cortan la energía con la que puedo salir. Cuando estoy en el escenario, estoy en lo que estoy, no hablo con nadie los 15 minutos antes de entrar en escena. No dejo que nadie me hable, es básico, la concentración es absoluta, puedo llevarme por delante a quien se ponga. En serio, el escenario es mi casa y el personaje que interpreto en el escenario no es ninguno, es el mío, soy yo. El personaje que interpreto está aquí, contigo, pero cuando estoy arriba soy yo, es el único lugar del mundo en el que soy feliz porque estoy en mi casa, es donde se me permite estar libre.

¿Estás relajado?

Sí, es la mejor sensación que uno puede tener. Ofreces lo que tienes y la gente ha pagado para verte, con lo que la relación es equilibrada. Yo no pagaría por ver a un artista que es como yo, es algo que nunca he entendido de muchos artistas que dicen que son igual que su público. ¿Perdón? Pues entonces no cobres entrada, es de las mayores falsedades que se han escrito jamás. Si yo fuera como David Bowei, ¿para qué voy a ir a verle? Ahora mismo para mí de los artistas más grandes que hay en España es Miguel Poveda, creo que en los últimos 30 años no ha habido nadie como él, es único. Cada vez es más complicado ver gente así ante la vulgaridad.

En esto estamos absolutamente de acuerdo, además la gente sabe verlo tengan el nivel cultural que tengan.

¡Hombre! Tiene un aurea que puede con todo. Vivimos en un momento en el que la red también hace posible eso, si fuera por los medios de comunicación… Esa música no se muestra en televisión. Me resulta de vergüenza ajena que se cierren los telediarios con tonterías como que Justin Bieber o Madonna han sacado nuevo disco, ¿y la gente de aquí? Eso me parece bastante patético. Cuando viajas a Francia o Inglaterra te das cuenta de que están orgullosos de sus artistas, cuando vienes aquí lo que ves es que el Presidente del Gobierno no ha ido a ningún acto cultural en toda su legislatura, es muy heavy. Esto es terriblemente duro, tengas la ideología política que tengas, es muy fuerte. Somos jinetes de luz en la noche oscura, este es el panorama, querida.