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Desinfectar una herida

Sean de consideración grave o leve, no siempre sabemos qué debemos hacer para desinfectar una herida de forma adecuada. Aunque se trate de un simple raspón propio de cualquier caída sobre tierra o asfalto, seguir los pasos recomendados es muy importante para evitar posibles complicaciones en las horas posteriores al accidente.

Antes de decantarnos por alcohol, agua oxigenada o yodo, productos que tienden a utilizarse indiscriminadamente ante cualquier rastro de sangre, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que antes de desinfectar una herida debemos lavarnos las manos cuidadosamente para que, como bien advierte el dicho, no sea peor el remedio que la enfermedad.

Manipular una herida sin las precauciones mínimas puede provocar que una herida limpia pueda complicarse por una infección a posteriori.

Una vez limpias las manos, y siempre que sea posible utilizando guantes, comenzaremos a lavar tanto la herida como su alrededor. Para ello se recomienda tratar la zona simplemente con agua del grifo. El objetivo es que el agua elimine cualquier resto de suciedad, es decir, rastros de arena, cristales o asfalto que puedan permanecer tanto en la herida como a su alrededor.

Completado este primer paso, llega el turno de desinfectar la herida con un antiséptico. Los tipos más populares que encontramos en el mercado son el alcohol, el agua oxigenada y el yodo. En el caso de esta última solución, la fórmula más extendida es el betadine.

Dependiendo de la persona y el tipo de corte se recomienda especialmente alguno de ellos, aunque generalmente suelen dar un resultado muy similar. Por ejemplo, la utilización de alcohol no debe emplearse con cortes profundos ya que puede dañar los tejidos o incidir en la aparición de coágulos.

Una vez desinfectada la herida, se debe tapar la zona con un apósito para evitar que, a pesar de haber aplicado el antiséptico, pueda infectarse con cualquier partícula de polvo o incluso con el simple roce de la propia prenda de vestir.

Aunque por supuesto la gravedad de la herida se tiene en cuenta, también es recomendable seguir la evolución de la herida y dejar que cicatrice de forma natural. Hasta que llegue ese momento, puedes aplicar un antiséptico cada 24 horas.

Si observamos que la zona presenta un feo aspecto o que en una semana no ha comenzado a cicatrizar, lo más sensato es acudir a tu centro de salud más cercano y que un facultativo evalúe su estado.