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Receta de potaje de bacalao

Un potaje de bacalao es una receta muy típica en Semana Santa. Dependiendo de la región en la que te encuentres, serán más típicos unos variantes u otros. En algunas zonas se añade huevo duro; en otras se sustituyen los garbanzos por alubias. 

En esencia el potaje es el mismo, así que aquí te enseñaremos cómo hacer un potaje de bacalao típico.

Los ingredientes que necesitarás son: ½ kg de garbanzos, 400g de espinacas, 2 huevos cocidos, 200g de bacalao, 1 cebolla, 5 dientes de ajo, pimentón dulce, sal, aceite y 1 hora de laurel.

La tarde-noche de antes a hacer el potaje coloca a remojo, en agua templada, los garbanzos –deben estar entre 10 y 12 horas a remojo-. También debes hacer lo mismo con el bacalao, pero en recipientes distintos. Recuerda que debes cambiar el agua del bacalao unas cuantas veces con el fin de que pierda toda la sal posible. 

Una vez que el bacalao esté desalado retira las espinas y la piel. Puedes optar por dejar los trozos de bacalao enteros o desmigarlos. 

Para elaborar el potaje necesitarás una olla con agua. Ponla a calentar y mientras lava, escurre y trocea las espinacas.

Una vez hecho esto, coloca en la olla la mitad de una cebolla, laurel, tres dientes de ajo y un chorro de aceite.

Cuando comience a hervir incorpora los garbanzos. Cocina a fuego lento durante una hora y cuarto u hora y media a partir del momento en que arranque a hervir. Controla la cocción hasta que los garbanzos estén tiernos.

Tras este tiempo añade el bacalao y las espinacas. Sazona la comida y deja cocer todo durante unos 10 o 15 minutos más.

Mientras se termina de hacer, tendrás que preparar el sofrito con el que acompañar al potaje. Coloca en una sartén a fuego medio un chorro de aceite y añade la otra mitad de la cebolla en trozos pequeños y un par de dientes de ajo picados. Deja que la cebolla se poche y echa pimentón. Crea una mezcla con estos ingredientes y añádela al potaje.

Es el momento de probar si la comida está bien de sal. Ten en cuenta que el bacalao aporta una buena cantidad de sal, así que si es necesario ajusta añadiendo un poco más de sal y listo.

Una vez hecho esto deja que el potaje se termine de cocinar a fuego lento durante unos 10 minutos más, hasta que este coja la consistencia que quieras. 

El potaje debe ser servido y comido tras hacerse, mientras conserva todos sus nutrientes. Con este plato disfrutarás de una auténtica comida de Semana Santa, ya que no contiene carne y viene genial para la Cuaresma.