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Munilla cree necesario «prestar atención a los temas graves de la vida» y superar «perspectivas egocéntricas»

SAN SEBASTIÁN, 28 (EUROPA PRESS)

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha destacado la necesidad de «prestar nuestra atención a los temas graves de la vida, sin perdernos en pequeñeces y naderías» y de «superar nuestras perspectivas estrechas y egocéntricas y sentir con la Madre Iglesia los grandes dramas de la humanidad».

En su homilía con motivo de la tradicional Marcha a Aranzazu, que se ha celebrado este sábado bajo el lema 'Misericordia sin límites' y que ha tenido un gesto de solidaridad con los situación «dramática» de los cristianos perseguidos en Oriente Medio, Munilla ha hecho referencia a Santa Teresa de Jesús, de cuyo nacimiento se cumplen en esta misma jornada 500 años.

«La Iglesia está inmersa en la celebración del Año Teresiano pero es precisamente hoy, 28 de marzo, cuando hace cinco siglos, en 1515, nacía en Avila, Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada», ha recordado el prelado donostiarra, quien ha considerado que esta «coincidencia» con la Marcha a Aranzazu se debe interpretar «como una invitación a familiarizarnos con el legado de la espiritualidad teresiana».

De este modo, ha destacado que en la actualidad, con frecuencia, la sociedad, «no apreciando los tesoros de espiritualidad» que tiene cerca, acude «sin el adecuado discernimiento a diversas fuentes orientales, ajenas a nuestras raíces cristianas».

Por ello, ha manifestado su deseo de que la celebración de este quinto centenario del nacimiento de la Santa avulense «despierte en nosotros el hambre y la sed por conocer y profundizar en la riqueza espiritual que encierran sus obras».

Munilla ha tenido un recuerdo a los cristianos perseguidos y ha citado palabras de Santa Teresa «llamándonos a ocuparnos en las cosas importantes, y no distraernos en pequeñeces y nimiedades». «Sí, también los tiempo de Teresa fueron 'tiempos recios' como los nuestros y es necesario prestar nuestra atención a los temas graves de la vida, sin perdernos en pequeñeces y naderías», ha manifestado.

«Como popularmente se dice, una invitación a dejar de mirarnos al ombligo, superar nuestras perspectivas estrechas y egocéntricas, y sentir con la Madre Iglesia los grandes dramas de la humanidad», ha afirmado el Obispo.