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Recetas de bacalao con tomate

Pescado azul, pescado blanco, ninguna receta es imposible para cuidar el paladar y la salud. Os vamos a presentar tres recetas tradicionales abordadas de manera sencilla para demostraros que preparar comida en casa no tiene por qué ser una carga o algo aburrido.

1. Bacalao con tomate: Para preparar este plato con pinta de guiso de la abuela necesitas:

– Bacalao, medio kilo
– Patatas, 4 ó 5 medianas
– Un par de puerros
– Una cebolla pequeña
– Varios dientes de ajo
– Espárragos, una docena
– Aceite de oliva

Pelamos y lavamos las patatas para cortarlas en  rodajas de medio centímetro de grosor aproximadamente. Ponemos a calentar mientras una olla con agua y un poco de sal, cuando el agua comience a hervir echamos las rodajas de patatas para cocerlas. Cuando estén tiernas las sacamos y dejamos escurriendo. A continuación picamos en trozos bien pequeñitos una cebolla, unos puerros -ojo, la parte del puerro que nos comemos es el bulbo, que tiene un sabor más dulce que la cebolla-. Nos ocupamos ahora de los dientes de ajo: pelamos y cortamos en láminas finas. Ponemos a calentar una sartén con un chorrito de aceite de oliva, en esta sartén vamos a sofreír todas estas verduras. Cuando estén pochaditas agregamos las patatas, removemos y después echamos agua caliente hasta cubrir todos los ingredientes.

Aumentamos el fuego hasta que el agua comience a hervir, entonces lo bajamos un poco y dejamos que se guise todo durante unos veinte minutos aproximadamente. Hay que limpiar y sofreír aparte los espárragos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Puedes sofreír varios ajitos también junto a los espárragos. Ya toca trocear los lomos de bacalao y los echamos a la sartén y los cocinamos durante un par de minutos por cada lado, cuando estén bien hechos los apartamos del fuego. Agregamos todo el bacalao con su sofrito a la cazuela con las patatas y servimos el bacalao con patatas en una fuente apropiada, no dejes que se enfríe el plato y acompáñalo con un buen vino en la mesa. La mayoría de las veces la mejor opción para acompañar los platos de pescado es un buen vino blanco, pero a veces dependiendo de la guarnición o la salsa que lleve el plato puede ser mejor optar por un vino joven o uno rosado.