Quantcast

Crisis en UPyD: Irene Lozano y otros tres dirigentes dejan sus cargos

UPyD parece desintegrarse tras la debacle electoral en las elecciones andaluzas donde la formación no logró entrar en el Parlamento. Tras las críticas y petición de dimisión a Rosa Díez durante la jornada de ayer, hoy Irene Lozano y otros cuatro dirigentes han anunciado que dejan sus cargos molestos por la gestión de la crisis por parte de la líder.

La propia Irene Lozano ha confirmado en su cuenta personal de Twitter el abandono de su cargo. «Sí, he dimitido de la dirección de UPyD», ha señalado la diputada desde 2011 y portavoz de UPyD en las comisiones de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional para el Desarrollo, Defensa, de Control Parlamentario de RTVE y sus Sociedades y para la Unión Europea.

Junto a ella, han abandonado Rodrigo Tena, Álvaro Anchuelo y David Andina, según ha adelantado esta medianoche eldiario.es. Inicialmente también había abandonado el diputado de la asamblea madrileña Luis de Velasco, pero ha rectificado esta mañana.

Tras este resultado electoral, han sido varias las voces internas que han puesto en cuestión la estrategia llevaba a cabo por Rosa Díez al frente del partido.

Así lo han hecho, por ejemplo, el diputado y candidato a la Comunidad Valenciana, Toni Cantó, la propia Irene Lozano o el diputado Álvaro Anchuelo. Por su parte, Rosa Díez ha ofrecido una rueda de prensa previa al Consejo de Dirección en la que, aunque ha admitido los malos resultados, ha dicho que tenía «fuerzas» para continuar liderando este partido.

«ALGUIEN TENÍA QUE DIMITIR»

En declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Europa Press, Lozano ha detallado que este lunes ella planteó que debía dimitir toda la dirección de UPyD por llevar al partido a «no obtener representación alguna» en el Parlamento andaluz. «Hemos reconocido el fracaso pero la consecuencia obvia es que alguien tenía que dimitir», ha dicho.

De hecho, ha afirmado que le sorprendió la reacción de Díez dejando claro que no dimitiría y ha avisado de que, como ella, los miembros de UPyD se sumaron al proyecto porque una de las cosas que no le gustaban de la política son las «reacciones de política vieja» como la gente que «se aferra al sillón» y los partidos que dejan de ser «un instrumento para los ciudadanos» y se convierten «en un fin en sí mismos».