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Cómo aumentar la concentración

Alcanzar el punto de concentración óptimo es imprescindible en épocas de máximo estrés, tanto profesional como personal. Los estudiantes sobre todo necesitan abstraerse por completo para lograr retener los conocimientos, al menos hasta superar el examen, aunque no siempre resulta sencillo. Por eso, aprende cómo aumentar la concentración y ponlo en práctica siempre que lo necesites.

Para comenzar, debes tener en cuenta que la concentración es como un músculo al que hay que ejercitar para alcanzar la tonificación deseada. Por eso, para aumentar la concentración en momentos puntuales no es suficiente con desearlo o rezar a todos los santos a los que tengas devoción. Se trata de un trabajo sencillo, pero que debe prolongarse en el tiempo para recoger los frutos cuando más lo necesites.

Lo mejor para aumentar la concentración progresivamente es establecer distintos niveles en dificultad. En el caso de los estudiantes, toma un hábito de estudio que comience con suaves sesiones, materia sencilla e intervalos con descansos. De esta forma, el cerebro asume este proceso como un calentamiento que te ayuda al alcanzar el punto óptimo de concentración.

En este sentido, es muy recomendable adoptar el espacio de trabajo o estudio a tus necesidades. Por ejemplo, si eres una persona muy organizada, que odia el desorden y que necesita tener cada objeto colocado al milímetro, lo mejor es que la sala en la que vayas a trabajar esté así. De lo contrario, ya habrá algo que no te permite estar a gusto y abstraerte de todo lo que te rodea.

Precisamente el mantener varias ideas en mente es uno de los principales obstáculos que encontramos a la hora de aumentar la concentración. Si piensas en tus problemas personales al mismo tiempo que estudias, o hasta en que tienes que no se te puede olvidar pedir cita en el médico, nunca conseguirás concentrarte por completo en lo que estás haciendo. En este caso resulta muy efectivo anotar las 'tareas pendientes' en un folio. Así no las olvidarás, y del mismo modo quedarán apartadas durante el tiempo que necesites.

Tampoco debes forzar la máquina al máximo cuando estás agotado y observas que no llegas a retener ni una quinta parte de lo que estudias. El cansancio incide directamente en la concentración, por lo que es recomendable realizar una pequeña pausa cuando el cuerpo te lo pida. Levántate, bebe agua, ves al baño e incluso, si puedes, sal a tomar el aire durante unos minutos.

Y aunque parezca un método infantil o para adiestrar a nuestra mascota, otra de las técnicas más recomendadas es el de la automotivación a través de pequeñas recompensas o premios. Establece determinadas metas y 'prométete' ciertos premios que refuercen tu autoestima.