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Cosas que odias de ir a IKEA

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Suelen ser cuestiones logísticas o de orden práctico pese a que hay quien cita motivaciones incluso

Suelen ser cuestiones logísticas o de orden práctico pese a que hay quien cita motivaciones incluso ideológicas. En general, las razones  para no querer pisar IKEA ni atado tienen que ver con malos recuerdos y experiencias de consumidor: Que si en IKEA te sientes como un sherpa nepalí, que si no encuentras nunca disponible a un vendedor… En fin lugares comunes o quizá reales que concluyen siempre en el mismo tópico chistoso que resumes en una respuesta cuando alguien te dice que trabaja en IKEA: «No perdona, en IKEA trabajo yo cuando mi mujer quiere comprar algo». En fin…Pero lo primero que hay que decir es que no es un sentimiento generalizado. No todo el mundo aborrece ir a comprar a IKEA. Es más, sus establecimientos chinos son muy apreciados por la población local porque les sirve para poner en práctica la sana costumbre meditarránea de la siesta. Es verídico. También pasa que cualquier apertura de un centro de la marca se convierte en una 'noticia bomba'. En 2013, por culpa de un anuncio poco claro 2.000 personas colapsaron la población valenciana de Almusafes al creer que ofrecía empleo en IKEA. Todos ellos leyeron en Facebook el anuncio de un taller para desempleados y creyeron que recogía currículums para trabajar en la tienda que la multinacional sueca abrió allí en 2014. en fin…Y es que el gigante del mueble y la decoración está usualmente de actualidad y envuelto en el gigantismo propio del triunfador. La buena evolución de su negocio parecía torcerse en 2012 y 2013. Ese año IKEA Ibérica facturó un total de 1.165 millones de euros , el 6,4% menos que los 1.245 millones de euros que ingresó en 2012, cuando ya había descendido. Eso sí, parece que en 2014 las cosas se enderezan. El caso es que siempre que vas a IKEA está a rebosar y comprar allí e lo mismo que pasear el domingo paseando dentro de una colmena de abejas. ¿Razones? Algunas y variopintas: 1.-Ya casi nadie tiene una casa especial sino una 'república dependiente' en el comedor:  Estarás acostumbrado a estar continuamente en el mismo hogar. Igual de tono, de clima, de diseño… Es tu casa y la de tus amigos. No es que se parezcan, es que son clones. Hace años aún podías hacerte el sorprendido diciendo eso de «anda si tienes la misma librería que yo…». Ahora ya no . Todo el mundo sabe que su casa y la ajena son meras réplicas 'made in IKEA'. Antes se decía que el lugar donde vives es una prolongación de ti mismo, de tu personalidad. Amueblando tu casa en IKEA consigues que no tenga alma, pero será barata. 

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