Quantcast

El Partido Popular promete controlar el patrimonio de sus ediles y publicar sus sueldos

El PP se compromete para las elecciones del 24 de mayo a controlar el patrimonio de sus cargos locales «al comienzo y al final de su mandato», publicar sus retribuciones y limitar los gastos protocolarios y de representación. Es más, dice que impulsará que los órganos internos actúen con «la máxima prontitud, objetividad y rigor, aplicando estrictamente los estatutos en casos de corrupción».

Éstas son algunas de las medidas del programa marco municipal para las elecciones del 24 de mayo que el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, presentará este sábado en Valencia, en plena jornada de reflexión de las andaluzas. Según el PP, los ayuntamientos «mejor que nadie» deben «profundizar en la democracia» y trasladar a la gente «una cultura de ejemplaridad».

En concreto, el PP promete impulsar las declaraciones de actividades, bienes y derechos al inicio y al cese de la actividad pública, algo que en este momento no es obligatorio para los alcaldes y concejales Además, garantiza que «controlará la situación patrimonial de los representantes y altos cargos locales al comienzo y al final de su mandato para verificar posibles situaciones de enriquecimiento injustificado».

Igualmente, en ese documento –al que ha tenido acceso Europa Press– el PP dice que harán públicas «periódicamente las retribuciones de los cargos municipales que las tengan» y que limitarán y controlarán «especialmente los gastos protocolarios y de representación».

CARGOS SUJETOS A LAS NORMAS DE BUEN GOBIERNO

Además, el PP señala que sus cargos municipales estarán sujetos en todo momento a las normas de buen gobierno, tengan o no responsabilidades de gestión», al tiempo que las entidades locales, «en el marco de sus competencias, asumirán los principios orientadores de la Ley Reguladora del Ejercicio del Alto Cargo en cuanto a honorabilidad y transparencia».

En su programa, el PP promete aplicar «todas las normas de transparencia en las entidades locales, generalizando el escrutinio ciudadano como mecanismo de prevención de los comportamientos corruptos y favoreciendo la rendición de cuentas de los representantes políticos y los responsables públicos». Sin embargo, el partido no ofrece más detalles sobre cómo lo hará.

En línea con la reforma de la Ley de Enjuicimiamiento Criminal que ya está en el Congreso, aboga por hacer las reformas necesarias para adelantar la celebración del juicio oral a medida que se vayan instruyendo los delitos, sin necesidad de aguardar a la conclusión de sumarios globales que «a menudo se dilatan durante años». También propone dar prioridad a las medidas para la recuperación de las cantidades sustraídas por los corruptos.

DICE QUE NO ADMITIRÁN COMPORTAMIENTOS QUE «AVERGÜENZAN A TODOS»

Consciente del daño que le han provocado casos como Gürtel o Bárcenas, el PP recalca que la corrupción es «un estigma que desprestigia y envilece el ejercicio de la política». «La ausencia de escrúpulos de unos pocos ha perjudicado los intereses de la mayoría, y el esfuerzo y el rigor de todos los servidores públicos se ha visto injustamente empañado por el comportamiento ilícito de algunos de ellos», lamenta.

Dicho esto, el PP afirma que no admitirán que «nadie vuelva a incurrir en comportamientos corruptos» que «avergüenzan a todos». «Ahora bien, con el mismo énfasis, no vamos a consentir que se ponga en cuestión ni el sistema democrático ni a las personas que honradamente se dedican a la política», advierte.

Tras recordar el abanico de medidas que ha puesto en marcha el Gobierno desde el inicio de la legislatura, el PP subraya que los ayuntamientos, «mejor que nadie, pueden y deben profundizar en la democracia y trasladar a los ciudadanos una cultura de ejemplaridad y esfuerzo, para demostrar así que la política nunca es el problema, es la solución».

A su entender, el futuro tienen que construirlo entre todos, sin olvidar «los errores del pasado». «Nuestro compromiso con los ciudadanos es firme y claro, y lo volverá a ser durante los próximos cuatro años. En todas las circunstancias y ante todas las situaciones, actuaremos siempre con rigor, honradez, humildad y sentido de Estado», promete.

En este apartado sobre regeneración democrática, el PP también defiende las «reglas de juego» que se dieron los españoles en 1978 y considera que tienen la «obligación de continuar y preservar» ese proyecto, en un momento en que «la dureza de la crisis» les ha puesto «a prueba como nación». A su entender, España es hoy «una nación con futuro, con proyectos, con perspectivas».