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La mejor carne de Ca Joan aterriza en Madrid

Podría haber apostado por la cocina de la zona, pero Joan Abril montó en Altea un asador con vistas al mar en el que creyó en la parrilla y chuletones de vacas y bueyes viejos madurados durante meses. Después de siete años, Joan, tenía muchas ganas de llegar a Madrid y lo acaba de conseguir.

 En pleno barrio de Salamanca, donde hasta hace unos meses se encontraba el gallego O'Cruceiro, encontramos su nuevo restaurante en el que nos recibe unas cámaras repletas de costillares de vacuno y bueyes viejos, una barra para poder picar más informal y un amplio comedor. En Ca Joan Madrid la carta es muy similar a la de Altea, siendo la carne el principal argumento de visita, aunque hay mucho más… Todas las carnes se someten a largas temporadas de maduración, usando únicamente procesos naturales para conseguir un producto único y distinto. Después de 20 minutos de parrilla disfrutaremos de una chuleta de vaca acompañada de unas patatas en su punto y pimiento verde. Por 40,70 euros el kilo comeremos una carne con un punto inigualable que se deshace en boca, una sobresaliente experiencia para todos los carnívoros con una estupenda calidad-precio. Aquellos que busquen probar una carne diferente y más atrevida, tienen la oportunidad única de apostar por la chuleta de buey gallego, aunque en esta ocasión y debido al tiempo de maduración el precio subirá a 96 euros el kilo. Lo mejor de la carta es que podemos adaptarnos a un ticket medio de unos 50 euros en adelante, pero con la seguridad de haber acertado en la elección. Solomillos, entrecots se hacen también a diario en la parrilla, en la que también encontraremos buen pescado. 

Buena parte de los clientes que acuden hasta aquí lo hacen para probar el buey, la verdadera carne de buey, que casi no existe debido a lo cara que resulta su producción y le lenta que es la maduración. Afirma Joan «que lo se suele vender bajo el nombre comercial de carne de buey son vacas lecheras que se retiran de la producción de la leche, se ceban durante unos meses para que se engrasen y después se sacrifican. Aunque su carne es de buena calidad, su precio es mucho más absequible».

Además de la carne cabe destacar productos de la proximidad de la zona de la casa madre como una exquisita mojama de atún de almadraba, un pulpo a la brasa con buen punto que se deshace en boca pero que guarda una textura delicada, con toques ahumados y que acompaña un puré de patata (no hay que perderse este plato), la sepia en su tinta la plancha que nos traslada hasta el Mediterráneo, o una ensalada de ahumados en el que nos llama mucho la atención el sabor único de su tomate, ¡qué gusto probar tomates con sabor auténtico!. Otro de los platos que merece la pena probar son las alcachofas de la Vega Baja con jamón ibérico, aunque estamos a punto de acabar la temporada. De postre destaca la tarta de naranja y el helado de turrón, fresas y cereza.