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Sinacio, de 'Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus':»El planeta ideal para vivir juntos serían las vacaciones»

¿Qué podemos encontrar en tu obra?

Simplemente 90 minutos para reírse, soltar las carcajadas que quieras y darse cuenta de que al final todos somos iguales, que hacemos las mismas cosas, y que te las recuerde un cómico en un escenario te hace reír. 

Tratamos la vida cotidiana en pareja, pero con situaciones muy reconocibles por todo el mundo y con la única pretensión de hacer reír. Los problemas de pareja, se arreglan en pareja.

Esta obra está basada en un libro. Cuando decimos 'basada' normalmente no se asemeja en nada al libro. ¿En este el caso?

Sí está basada en la novela. No es una adaptación muy fiel porque es un libro largo con muchos consejos que tampoco tienen mucha gracia, pero si uno ha leído el libro y viene a ver la obra lo reconoce perfectamente. 

El libro lo escribió John Gray, un psicólogo de parejas, para ayudar a los matrimonios que no les iba bien. Nosotros nos hemos basado en los consejos para ayudar a las parejas, todos ellos llevados a la más pura comedia. 

Gray escribió el libro para parejas de hace 20 años, pero hoy todo ha cambiado mucho y podemos llevarlo al terreno de la convivencia. Vale para dos amigos que viven juntos o para cuatro estudiantes que están en una casa.

No se trata la guerra de sexos directamente, porque el objetivo es que la gente se ría…

Es una obra muy ecuánime. Te metes con defectos de los hombres y también de las mujeres. No hacemos una gran crítica, sino que anunciamos las cosas que todo el mundo sabe y que les hace reír. 

No queremos decir 'las chicas son tontas y los hombres son burros', sino lo contrario. El objetivo es que se den cuenta de que somos distintos y tenemos que aprender a llevarnos bien. No entramos en la lucha sino en la construcción de relaciones. 

En 90 minutos habrá risas y carcajadas. ¿También tiempo para reflexionar?

Tiene muchos mensajes pero son cosas evidentes, en las que no caemos a diario pero que cuando las recuerdas dices «pues es verdad». Si alguien quisiera venir y, además de pasárselo bien, aprovechar las reflexiones hechas por este gran psicólogo, que son muy útiles, pues seguro que le iría mejor. Pero mi consejo es que vengan, disfruten de la obra, se tomen alguna cerveza y que los problemas de pareja los arregle cada uno en su casa (risas).

Marte y Venus. ¿Qué podemos destacar de cada uno de estos dos planetas?

Es un poco el mensaje de la obra: que son planetas distintos. Cuando digo que los hombres somos de Marte y las mujeres de Venus es porque somos totalmente diferentes, que esa es quizás la mejor enseñanza. El consejo es que si nos damos cuenta de que somos distintos y aprendemos a conocer lo distintos que somos, todo se suaviza. Uno de los grandes problemas, no sólo de la pareja, sino de convivencia es que uno se cree que todo lo que hace está bien.

Es igual que en política cuando se dice «yo soy de izquierdas o de derechas» y se echan los trastos. Pues los hombres y las mujeres son igual que los planetas. La realidad es que somos diferentes ante casi todo. A uno le gusta más hablar que al otro, otro le gustan más los deportes… Aprendiendo a convivir todo es más llevadero.

Entonces tendríamos que crear un planeta intermedio para vivir todos juntos…

Ahí está. Yo creo que es las vacaciones, cuando cada uno nos olvidamos de lo nuestro y vamos a un bien común divertido. Si lográramos estar siempre de buen humor, como cuando sales a cenar o tienes una fiesta en casa y estás contento porque está todo el mundo a gusto, todo iría mejor.

El tema principal es la pareja. ¿Cómo debe ser la pareja ideal?
Termino la obra diciendo que como todo en la vida esto es muy corto, aunque nos digan que vamos a estar mucho tiempo, y por eso hay que reírse de los defectos que todos tenemos, pero no estar a la que salta, que es normalmente en el estado en el que vivimos.

Hay que darle menos importancia en la vida a las pequeñas cosas. Muchas veces estamos inquietos y enfadados por bobadas que si las coges con humor siempre acabarán mucho mejor.

Hay mucha diferencia entre los hombres y las mujeres. ¿Cuáles son las que más destacan?

Sin duda la actitud ante la vida. El hombre es un poco más simple y siempre acepta todo. En cambio las mujeres no. Si la mujer dice «vamos a cenar a un chino» el hombre dice que sí, pero si es al revés, la mujer dice «¿a un chino? ¿Por qué no mejor a un italiano?».

Tenemos distintos parámetros de preocupaciones y de actitud. Por ejemplo las mujeres pueden tener mucha ropa y no saber qué ponerse, y un hombre coge lo primero que hay y ya está. ¿Por qué? Porque le da todo igual. 

A ellas les encanta hablar y tener la máxima información posible, y ahí es donde radica la mayoría de las diferencias.

Esta es la segunda temporada. ¿Qué tal va?

Después de diez meses en cartel durante la primera temporada muy bien. Esperábamos que diera ese resultado porque en general la gente acude más a la comedia. Hay gente que sale poco porque no tienen muchos cuartos y el día que sale no quiere fallar. 

Cuando voy con Leo Harlem igual. La gente se troncha de risa y cuando salen te dan las gracias y te dicen que se han reído mucho. Y esa es la clave. Además, la mujer es la que arrastra al teatro, porque si fuera por el hombre se quedaría todo el día en casa. Seguro que los que vienen a la obra dicen «¿y ahora donde aparco? ¿Por qué me trae a esto?», y después salen encantados. 

El libro, como habla del cuidado de la pareja, las mujeres quieren venir, porque el hombre piensa que no necesita ayuda. La mujer arrastra al hombre y, como la obra es interesante para la mujer y es la que toma la decisión en el teatro, pues ha funcionado muy bien. De hecho por eso estamos de segunda temporada, que en Madrid no es fácil.