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Cómo eliminar el olor a tabaco

Para eliminar el olor a tabaco hay que saber qué método emplear porque se trata de un olor muy persistente. Ni que decir tiene que lo primero y más importante es ventilar adecuadamente cualquier habitación en la que se haya fumado y quitar de en medio esos desagradables ceniceros llenos de colillas que todo lo apestan…
Si consigues que en esa habitación no se vuelva a fumar y quieres hacer una ventilación definitiva, lo suyo es dejar la ventana abierta al menos durante 24 horas. Si son varios días, mejor (elige una época cálida).

Una vez hecho esto puede que aún persista parte del olor. Puedes elegir entonces entre los remedios tecnológicos o los más caseros para eliminar el olor. Entre los primeros destacan los purificadores de aire, dispositivos que eliminan los elementos contaminantes. El humo, por supuesto, pero también otras partículas y elementos suspendidos en el ambiente de nuestra casa, como el pelo de las mascotas, por ejemplo. Su precio puede variar entre los 100 y los 200 euros, y es importante cerciorarse de que estén avalados por alguna sociedad médica.

Una opción más económica para eliminar el olor a tabaco es optar los remedios caseros. Entre ellos destaca el empleo de vinagre blanco: en un bol, o un plato sopero con agua se vierten tres cucharadas de vinagre blanco. Una vez mezclado se empapa un trapo y éste se agita por la habitación que tiene ese desagradable olor. Verás cómo el humo queda neutralizado de forma casi milagrosa. Es muy posible que el olor a vinagre no sea de tu agrado, aunque no se muy intenso. Con lo que conviene completar esta solución con un ambientador o unas velas aromáticas de tu agrado.

Por supuesto, existen también velas antitabaco. Pero cualquiera que las haya utilizado sabe que sirven solo en casos leves, desde luego no cuando ha habido tres o cuatro fumadores en el mismo salón.

Una solución similar, pero que algunos prefieren al vinagre es el café. En este caso en el agua se vierten unos granos de café y se preparan varios bols que se distribuyen por al habitación. La mezcla debería neutralizar el olor.

El olor a tabaco se adhiere especialmente en todos los textiles. Lávalos a conciencia, y si puede ser en la lavadora, mejor. Si se trata de sillas o un sofá debes aspirarlos a conciencia y después, quizá valorar el uso de un ambientador. No es que los ambientadores sean maravillosos, pero hay quien prefiere rociar los muebles con estos productos que seguir oliendo a humo… Si puedes llevar cortinas y la alfombra al tintes, mejor que mejor.