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Por qué debes beber dos litros de agua al día

¿Por qué debes beber dos litros de agua al día? Seguro que has oído esta recomendación en multitud de ocasiones, pero tal vez nunca nadie te haya explicado por qué. El motivo por el que el agua es tan importante en nuestra dieta es combatir los perniciosos efectos de la deshidratación: una persona que se encuentre deshidratada se sentirá más cansada, incluso mareada y con dolor de cabeza, y no rendirá adecuadamente en sus actividades.

Sin embargo, la recomendación de los expertos se ha malinterpretado a menudo: no se trata de beber toda el agua, sino de reponerla también con la alimentación. Lo más apropiado sería beber unos seis vasos de agua completos (entre un litro y litro y medio) y obtener la cantidad restante que necesita nuestro cuerpo mediante la ingesta de frutas y verduras.

Por supuesto la necesidad de beber dos o más litros de agua dependerá de las circunstancias: no es lo mismo estar en la oficina en invierno que trabajar asfaltando carreteras en verano a pleno sol. Ni consume la misma cantidad de agua una persona obesa que alguien de complexión delgada. En última instancia, los expertos recomiendan algo tan básico como beber cuando se tenga sed.

Eso sí, hay que recordar que, más allá de ser un problema de salud, beber agua proporciona numerosos beneficios a nuestro organismo que se harán ver. Por ejemplo, una persona bien hidratada luce una piel más brillante y tersa. Además, el agua mejora la digestión y es el primer aliado a tener en cuenta para reducir los problemas de estreñimiento y limpiar nuestro organismo.

Tan importante como beber la suficiente agua es saber qué tipo de agua estamos consumiendo. Especialmente en el caso de los niños o las personas con problemas renales: hay que fijarse en el etiquetado para asegurarse de que se trata de agua de mineralización débil, es decir, que contiene menos de 500 mg de minerales por litro.

Por su parte, el agua con gas, tan popular en Europa ha demostrado ser eficiente a la hora de reducir el riesgo cardiovascular según un estudio publicado en el European Journal of Nutrition. Y, en caso de comilonas, facilita la digestión porque estimula la producción de jugos gástricos . Eso sí, no es buena idea si padeces de aerofagia.

Una última consideración a tener en cuente es que tan malo en malo es no llegar como pasarse: últimamente existe una obsesión por beber agua que nos ha llevado incluso a hablar de 'potomanía': las personas potomaníacas llegan a beber entre 6 y 10 litros diarios porque beben de forma obsesiva sin experimentar sensación de sed. Ese exceso aumenta considerablemente el esfuerzo del corazón y los riñones y a la larga puede llegar a provocar has un edema pulmonar.