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La OCU alerta de los envases de carne picada de vacuno

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha hecho un estudio sobre 22 marcas diferentes de carne picada de vacuno envasada de las que se venden en los supermercados e hipermercados y ha reflejado que contienen un alto nivel de aditivos, sulfitos, carnes de cerdo y ave y, además, no cumplen los requisitos legales en su etiquetado. «A menudo la proporción real de carne vacuna es inferior al 80% y su calidad general no es para tirar cohetes», denuncian los expertos de la OCU.

En el estudio se han comparado, por un lado, carne picada de vacuno y, por otro, preparados comúnmente conocidos como Burguer Meat. La diferencia es que en la carne no se pueden agregar otros ingredientes y en la Burguer Meat sí, lo que hace que su categoría sea inferior y, en teoría, su precio también.

«En algunos casos se disimula o disfraza el hecho de que sean preparados Burguer meat«, ya que no se menciona en el frontal y hay que leer el reverso del envase o porque se menciona que es 100% de vacuno, aunque esto no sea cierto.

En algunas carnes analizadas han hallado un 22% de grasas, es decir, en exceso, una alta presencia de colágeno que indica que se utilizan cortes de bajo valor comercial y con abundancia de tendones y fascias, y la presencia de sulfitos y de colorantes. Estos problemas, señala la OCU, pueden suponer daños a la salud muy importantes.

«Con los sulfitos no es ya que pueda producir reacciones adversas en personas sensibles si no se respeta la cantidad máxima diaria recomendada, sino que, como ocurre también con los colorantes, permiten conservar la buena apariencia de la carne incluso cuando ya no está en buen estado, lo que desde luego resulta potencialmente engañoso para el consumidor y representa una amenaza para su salud», alertan.

De todos los envases analizados, 22, solo 5 obtienen el aprobado de la asociación y, otras 5, son tan malas que desaconsejan su consumo y compra.