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Las obras polémicas de ARCO

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Frente a una concepción del arte más decorativa, existe también el
arte de denuncia, o incluso de r

Frente a una concepción del arte más decorativa, existe también el
arte de denuncia, o incluso de reflexión, y todos los años en ARCO, la
exhibición de arte contemporáneo por excelencia en nuestro país, se producen ejemplos que levantan
ampollas. El arte molesta. Cierto tipo de arte, al menos. Y es normal: el artista juega con los límites de la conciencia social y, a través de sus obras, invita a reflexionar sobre nuestras propias posturas. La política, la religión o el sexo explícito suelen estar siempre en el punto de mira. También tabúes relacionados con el propio cuerpo, la vida y la muerte, y el arte, con todo aquello que de algún modo podemos considerar sagrado.Aunque los responsables de ARCO procuran proyectar siempre una imagen que vaya más allá de la controversias y ganarse a un público masivo, seguro que esta edición de 2015 también nos dará qué hablar.1._ Franco en la nevera:Eugenio Merino es un escultor habitual de la polémica. Sus obras, generalmente de corte político, tratan de manera irreverente a personajes políticos o bien arremeten contra la religión con un humor muy ácido. La mayor polvareda la levantó quizás con esta reinterpretación pop del mismísimo Francisco Franco, a quien introdujo en una máquina de refrescos de Coca- Cola. La Fundación Francisco Franco le denunció y exigió 18.000 euros en concepto de daños morales. Concretamente por «intromisión ilegítima en el honor». La demanda fue finalmente desestimada. Eugenio Merino denunció que, tras más de 10 años asistiendo, en Arco 2013 no se contó con él por esta controversia.

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