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La artrosis es una de la patologías más prevalentes en la mujer menopáusica

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

Los problemas de artrosis se triplican con la llegada de la menopausia debido al descenso del nivel de estrógenos y la perdida de colágeno, según ha informado el director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, el doctor Santiago Palacios, quien afirma que esta patología es una de las más prevalentes en esta etapa de la mujer.

El hecho de que «claramente» la artrosis es una enfermedad femenina, sobre todo en rodilla y manos, y de que su diagnóstico se dispara en mujeres durante el climaterio lleva a pensar en una relación directa. «Cuando es una enfermedad de género se sospecha que algo tiene que ver con las hormonas, y, efectivamente, el cartílago está cargado de receptores estrogénicos, que se ven relacionados en la menopausia y, junto con la perdida de colágeno, hace que en la persona que tiene predisposición a la artrosis se agrave».

El climaterio es un proceso fisiológico en la vida de la mujer que aparece tras la menopausia, y en el que se produce una disminución en la producción de estrógenos y una reducción en los niveles circulantes de estrógenos, que se manifiesta por una pléyade de síntomas característicos. Por tanto, parte de los síntomas articulares se podrían justificar por la desaparición del efecto condroprotector de los estrógenos.

Palacios, quien es el coordinador del 'XV Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer' (SAMEM 15), que estos días se celebra en Madrid, recuerda que en la artrosis, más allá del factor genético, existen otros factores que afectan a la progresión de la enfermedad y que son comunes en la mujer menopaúsica, como es la disminución del ejercicio físico y el sobrepeso.

En muchos casos, son los ginecólogos los que tienen que identificar los primeros síntomas de la enfermedad, por eso destaca su papel en el tratamiento y control de esta enfermedad. «Dentro del trabajo que el ginecólogo en el cuidado de la mujer, se encuentra el saberlo para intentar prevenir o mejorar la calidad de vida», afirma.

«La artrosis es una enfermedad progresiva», recuerda, por tanto como médico especializado en la salud de la mujer, «hay que tratar de poner las pautas suficientes y necesarias para prevenir la severidad», es decir evitar que una mujer en un estadio 1 desarrolle el estadio 2, 3 o 4, que sería una artrosis severa e irreversible», añade.

A su juicio, es importante ayudar a la mujer a llevar a cabo unas medidas higiénicas adecuadas, lo que significa una alimentación saludable, evitar un aumento de peso o el sobrepeso, realizar el ejercicio adecuado a su situación y, algo que es muy importante, informarla de los posibles tratamientos, «seguros y adecuados para la prevención».

LA IMPORTANCIA DE CONOCER LA PREDISPOSICIÓN GENÉTICA

En este caso destaca el uso de fármacos Sysadoa — condroitín sulfato y glucosamina –, que son capaces de reducir el dolor, preservar la función articular, disminuir la inflamación y proteger el cartílago. De estos fármacos, Palacios valora además que son muy seguros y no interaccionan con ostros tratamientos que puedan estar tomando.

Antes, a su juicio, es importante además conocer de antemano la predisposición genética a sufrir una artrosis de rodilla. Para ello, recomienda el uso de un test que analiza el ADN en saliva y es capaz de mostrar con una precisión del 82 por ciento la predisposición. «Es una herramienta excelente», advierte este experto en referencia al 'Arthrotest', único en el mercado, desarrollado por la compañía española Bioibérica Farma, que en su caso le ha ayudado a identificar a sus pacientes con peor pronóstico.

«La artrosis aún es una enfermedad infradiagnosticada en la mujer» y, en su opinión, este test puede ayudar a los ginecólogos a detectarla y tratarla de una forma temprana. «El test señala las personas que van a evolucionar de una forma severa, y, por tanto, tenemos la capacidad de detectar con una buena fiabilidad aquella mujer que va a progresar de forma severa», afirma.

«Como ginecólogos tenemos la oportunidad de detectar, informar y predecir, esto es lo que sería la medicina personalizada», explica Palacios, quien recalca que «el ginecólogo en la época de la menopausia es el médico de la salud de la mujer, el encargado real de marcar una pautas de calidad de vida».

La artrosis es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a toda la articulación. El 80 por ciento de las mujeres menopáusicas sufre dolor articular de origen artrósico, de las que el 50 por ciento lo define como insoportable o importante. A parte del dolor, otros síntomas son la limitación de la movilidad, inflamación, crujidos en la articulación afectada y rigidez.

«La artrosis es, junto con la osteoporosis, una enfermedad frecuente en mujer con menopausia, pero es fácil y no es caro de diagnosticar y esta bien etiquetada», de ahí que considere que el trabajo del ginecólogo debe ser «poner medidas anticipadas de prevención que pueden ser tremendamente satisfactorias para la paciente».