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Las personas impuntuales perciben el paso del tiempo de forma más lenta

Todos tenemos un amigo o amiga que siempre llega tarde o, lo que es peor, que tu pareja te deje pasando frío un buen rato antes de aparecer. Aunque algunas veces haya surgido algo con lo que se pueda justificar, la falta de puntualidad es de muy mala educación. Pero un reciente estudio de la Universidad de San Diego State ha desvelado por qué hay personas que nunca llegan a tiempo a pesar de que lo intenten. 

Según la investigación llevada a cabo por el Doctor Jeff Conte, existen dos clases de personas, las A y las B. Las primeras tienen capacidad para percibir el tiempo de una manera más precisa, mientras que las otras lo hacen de forma más lenta. Así lo dedujeron después de estudiar cuánto tiempo pensaban que había transcurrido en un minuto los que participaron en el estudio.

Los que admitieron ser puntuales siempre tenían una percepción temporal casi exacta, pero, por el contrario, los que confesaron llegar siempre tarde señalaron que se había pasado el minuto 17 segundos después.

La odiosa impuntualidad también tiene que ver con llevar el reloj bien o, simplemente, llevarlo y mirarlo a menudo. Las personas que llegan tarde pueden ser peor vistas en otros países como Alemania, donde pasarse cinco minutos de lo previsto es considerado un retraso importante.