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Catering cinco estrellas

Donostiarra de nacimiento, Isabel Maestre comenzó su relación con la cocina realizando cursos amateur en la escuela de Luis Irizar en San Sebastián, mientras que en Francia abrazó la vía profesional de la mano de figuras como Gaston Lenôtre -el renovador de la pastelería gala- y Frédy Girardet, considerado como uno de los grandes cocineros del siglo XX. En 1980 se consolidó como empresaria con la creación de El Obrador de Isabel Maestre, donde comenzó realizando postres -una de sus especialidades- para después introducir platos salados basados en la nouvelle cuisine. De estos orígenes, Maestre ha recuperado ahora platos como la tarta Pavlova -uno de los primeros hits del Obrador y cuyo éxito lo ha mantenido en carta más de tres décadas- o la menestra de verduras. Una versión del clásico vasco-navarro que se hizo famoso en el almuerzo celebrado por el Obrador con motivo de la llegada a Madrid de la colección Thyssen-Bornemisza y que se ha convertido en la favorita de políticos y empresarios de la capital.

Durante todos estos años, y especialmente desde la incorporación de su hija Marta al negocio, el servicio de catering del Obrador ha ido evolucionado y marcando las tendencias a través de recetas, formatos y conceptos que, aunque hoy están de plena actualidad, fueron en su día rompedoras innovaciones para el mundo del catering. Así, vuelven ahora a su repertorio creaciones como el canelón de txangurro -la primera adaptación al finger food de un plato típico de asador-, la pastela de crema y almendras -un regalo de la cocinera sefardí Ana Bensadón que supuso la primera apertura de un catering de lujo a la cultura kosher y que ha sido el postre más imitado de la casa- o el risotto a la milanesa. Éste, que se convirtió en un básico de las fiestas privadas de figuras como Lucía Bosé, nació tras un stage de madre e hija con Alain Ducase -el reinventor del risotto- y fue la primera adaptación de esta receta al formato cóctel.

Desde 1980 hasta nuestros días Isabel Maestre Catering ha trabajado para las más prestigiosas firmas, instituciones y figuras públicas tanto en sus fiestas oficiales como en la intimidad de sus hogares. Por ello, y aunque la discreción es su plato fuerte, en el año de su aniversario han querido también homenajear a algunos de sus más ilustres clientes recuperando creaciones como la sopa de buey y tallarines perfumada que sirvieron a Catherine Deneuve durante el estreno de su película Indochina o la perdiz al modo de Alcántara. Una receta que, inspirada en el que tomaba el emperador Carlos V durante su retiro en el monasterio de Yuste, se sirvió para una cena de la Real Academia de la Lengua y que gustó tanto a Camilo José Cela que fue también el principal en el 80 cumpleaños del célebre literato.

También se incorporan los huevos en gelatina con ensaladilla rusa y el salpicón de marisco que triunfaron en los 80 entre la jet set marbellí y postres como la mousse de chocolate que cautivó a Don Juan de Borbón o el Diamante de Chocolate. Una creación de Marta Maestre -quien pertenece al selecto club de «Los partenaires del Grand Chocolat»- y de la que Carolina de Mónaco dijo ser el mejor postre de chocolate que hubiera probado nunca.