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Christiane F., la niña de la estación Zoo, retrata su «segunda vida» de lucha contra las drogas

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Christiane F., la niña alemana que se hizo famosa por relatar su adicción a la heroína en el Berlín de comienzos de los años 80, ha vuelto a publicar una autobiografía para retratar su lucha contra la droga y los intentos por recuperar la custodia de su hijo en una «segunda vida».

'Yo, Christiane F. Mi segunda vida' (Alpha Decay) es una narración a dos manos entre la propia Christiane y la periodista Sonja Vukovic, quien entró en contacto con la protagonista para un trabajo de la universidad y consiguió convencerla para publicar este trabajo.

«Un contacto me facilitó su dirección. Era diciembre del año 2010, al año siguiente se cumplirían 30 años de la película 'Los chicos de la estación Zoo', y Christiane no hablaba con periodistas desde hacía mucho tiempo. Llamé a su puerta y, aunque empezamos por un artículo, después de muchos años de conversaciones decidimos hacer el libro», ha explicado Vukovic en una entrevista con Europa Press.

El libro es un relato narrado en primera persona de la vida de Christiane, desde el éxito internacional de la película que le dio fama mundial hasta los actuales días, con dos partes intercaladas en las que Vukovic contextualiza la historia.

Christiane incluye episodios importantes en su vida, como el encuentro con David Bowie (al que desmitifica calificándole como «bajito, delgado» y con un bigote como el de su padre), sus relaciones amorosas (entre ellas, con un miembro de Einstürzende Neubaten) o sus idas y venidas a hospitales o centros de servicios sociales para desengancharse de las drogas definitivamente.

¿VÍCTIMA O CULPABLE?

Precisamente, Vukovic critica el interés de la gente por «saber si Christiane ha abandonado o no las drogas, pero no lo que hay detrás de esa adicción», otro de los motivos que le llevaron a escribir este libro. «Quería mostrar la correlación entre el retrato de una mujer famosa que parece que no abandona sus adicciones junto con una sociedad fanfarrona, que no quiere ver nada diferente en esa persona», ha señalado.

Por ello, preguntada sobre si la protagonista es una víctima de la sociedad y su parte de responsabilidad, la periodista recuerda la dificultad de convertirse en «una celebridad yonqui» a los 16 años de edad, en una época en la que «la lucha contra su adicción le había consumido casi todas las energías». «Pero ella todavía explica que decidió vivir una vida diferente'», ha aseverado.

EXCLUSIÓN DE CAPÍTULOS

Vukovic ha lamentado que las ediciones fuera de Alemania no hayan incluido «numerosos capítulos informativos» que permiten contextualizar mejor los lugares que recorre Christiane en busca de droga o la lucha de la Policía por todo el mundo para perseguir este mercado negro. En cualquier caso, ha destacado que «todo lo oscuro» de la biografía de Christiane está en estas páginas, salvo un empeoramiento de salud en el último año que conllevó una pérdida de peso y dolores.

Las últimas páginas de la autobiografía suponen un lamento de Christiane por haber perdido la batalla en la lucha por su hijo e incluso habla de su «pasado sin futuro». No obstante, Vukovic ha reiterado que la Fundación puesta en marcha «puede hacer que muchas cosas pasen, como de hecho ya ocurre: Christiane siempre es una sorpresa», ha concluido.