Quantcast

Dieta para ganar peso rápido

Nunca llueve a gusto de todos, y en lo que respecta al físico tampoco. Hay personas con una significativa tendencia a engordar con facilidad, por lo que normalmente se interesan por dietas y deportes que les ayuden a perder peso, mientras que hay otras que no engordan ni con una mala alimentación.

Por eso, aunque la palabra 'dieta' esté asociada socialmente a 'adelgazar', en realidad hay planes que buscan totalmente lo contrario: engordar de forma rápida. Sin embargo, para lograr este propósito no es necesario -ni recomendable- atiborrarse a productos de 'fast food'. Hay dietas que marcan una pauta sana para lograr tu objetivo en un determinado espacio de tiempo. Además, hay que tener en cuenta el ejercicio físico que se realiza para adaptar el número de calorías a ingerir con las que se llegan a quemar.

Cuando optamos por aumentar de peso, tenemos que conseguir alimentos con un elevado nivel de calorías, pero también nutricional. De lo contrario, nuestra operación estará acompañada de distintos problemas de salud, como un elevado índice de colesterol.

Lo primero que debemos hacer para comenzar la dieta es aumentar el número de comidas. Es recomendable pautar hasta seis o siete horarios. Además de los cinco principales (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena), se deben añadir una o dos más para ingerir un mayor número de calorías.

Teniendo esto claro y acostumbrando al cuerpo a seguir una rutina, debemos escoger los productos que más favorezcan a nuestro objetivo.

Para el desayuno tienes que recordar aquello que tanto repetían las madres y abuelas: «El desayuno es la comida más importante del día». Debe ser cuantioso ya que durante el día se quema un importante número de calorías. Prueba con productos lácteos (leche, yogur, queso), así como con piezas de fruta y distintos cereales.

Aunque pueda sonar extraño, para el almuerzo llega el turno del arroz y la carne. Como no suele ser muy habitual hacer comidas copiosas a este tipo de horas, una buena opción es preparar una ensalada de arroz, con tortilla francesa y pollo.

Para la comida volveremos a incidir en la importancia de las proteínas. Aquí no es necesario variar en exceso tu rutina. Simplemente ingiere raciones ajustadas a tus necesidades. Tampoco comas en exceso, ya que la sensación de pesadez en el estómago disminuirá tu apetito para el resto del día.

Alrededor de las seis de la tarde, puedes comer dos piezas de fruta. El plátano, por ejemplo, aporta la energía necesaria. Además, las galletas con cereales son un buen complemento.

Y para la cena, si te decantas por carne opta por el pollo, mientras que cualquier tipo de pescado es recomendable y saludable. Aquí la idea no es comer por comer, ya que al disminuir la actividad del cuerpo aumentan la producción de grasas.

En cuanto al resto de complementos diarios, los frutos secos (nueces, almendras…), las frutas deshidratadas (pasas, uvas…), la miel o las aceitunas son alimentos que te ayudarán a conseguir tu peso ideal.

Distintos estudios nutricionales señalan que son necesarias 7.000 calorías para aumentar un kilo de peso, mientras que se recomienda subir medio kilo por semana. Evite la bollería industrial que, aunque engorde, está repleta de grasas trans.