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Beneficios de la cebolla

Además de ser uno de los ingredientes imprescindibles en una cocina, la cebolla cuenta con una serie de propiedades y nutrientes que la convierten en un alimento imprescindible como remedio natural. Desde el propio aparato circulatorio hasta el respiratorio, este bulbo es el elemento perfecto para ayudar a paliar una serie de enfermedades, dolencias o patologías leves del cuerpo humano. 

Uno de los beneficios más conocidos de la cebolla es que se trata de un expectorante natural perfecto para superar los típicos resfriados y ataques de tos que se repiten en los meses de invierno. Es el alimento perfecto para ello, debido a su alto contenido en vitaminas A y C que resuelven todo tipo de afecciones respiratorias. Uno de los trucos más utilizados por las madres en estos casos es la de cortar una cebolla, ponerle en un plato en la mesilla de noche y… ¡voilá! 

También destacan sus propiedades antianémicas. La cebolla es un alimento que aporta hierro, fósforo y vitamina E, todos ellos elementos claves para la generación de los glóbulos rojos y que ayudan a reponer la pérdida de sangre. 

El potasio que contiene en su interior provoca que sea un remedio casero perfecto para controlar la hipertensión, ya que favorece la eliminación del exceso de líquidos en el cuerpo humano, convirtiéndose en un diurético natural muy necesario en personas que padecen enfermedades como ácido úrico, gota e incluso cálculos renales. 

Quizás sea una de sus propiedades más desconocidas pero a la vez más beneficiosas de la cebolla. Y es que a nivel externo del propio cuerpo humano actúa como el alimento perfecto para aliviar el dolor de cualquier picadura de insecto. Además sus propiedades antibacteriales ayudarán a reducir la hinchazón. 

En las mujeres embarazadas, la cebolla se convierte en un alimento imprescindible en sus dietas gracias a su alto contenido en el ácido fólico, o también conocido como vitamina B9, que es necesaria para el desarrollo del feto durante las primeras semanas de gestación. 

Por último, la cebolla también sirve como un regulador importante del aparato digestivo, ya que se encarga de estimular el funcionamiento de órganos como el hígado. Para las personas que posean problemas de acumulación de gases o flatulencias, una cebolla cocida puede ser el remedio natural y perfecto para aliviar la hinchazón de estómago. Es importante que esté cocinada, ya que si se toma cruda puede tener un efecto contraindicado para las personas que padecen estas situaciones.