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El alcalde de Berkeley defiende la actuación del Policía que mató al joven negro

La ciudad estadounidense de Berkeley recupera poco a poco la normalidad. Después de que hace tan sólo un mes el joven afroamericano Michael Brown falleciera a causa del disparo de un agente a sólo unos kilómetros de allí, en Ferguson, hoy es el propio municipio el que ha visto como todo el mundo ha centrado la atención en Misuri por la muerte de otro joven negro a manos de un Policía.

El alcalde de la ciudad, Theodore Hoskins, ha ofrecido sus primeras palabras tras el trágico suceso, unas palabras que no han gustado mucho entre sus ciudadanos. «Este caso no es comparable con el sucedido en Ferguson, ni con la muerte de otro hombre negro en Nueva York por una llave de inmovilización ilegal que le aplicó un policía cuando intentaba detenerlo. En este caso, el joven fallecido apuntó al policía con un arma y este lo único que hizo fue salvar su vida», aseguraba en una conferencia de prensa.

Hoskins, eso sí, ha asegurado que las instituciones tienen previsto abrir una investigación para esclarecer los hechos. Una tensa situación que ha provocado protestas en los alrededores de la gasolinera donde tuvo lugar el suceso, ya que decenas de personas han tenido enfrentamientos con la Policía, que trataba de disuadirlos.