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CSI.F denuncia ante la Consejería que funcionarios se sienten 'machacados'

Miembros del sindicato CSI.F -casi medio centenar- se han concentrado a las puertas de la Consejería de Hacienda en Toledo para denunciar que se sienten «machacados» por las políticas del Gobierno regional.

El secretario regional de Acción Sindical de este sindicato, Ramón Caballero, ha apuntado, a preguntas de los medios, a la reducción salarial del tres por ciento a los empleados públicos «por cuarto año consecutivo», una decisión que ha considerado «la forma más miserable de cuadrar el déficit».

Caballero ha sugerido que para esta reducción «se pueden retirar organismos e instituciones, algunas usadas para propaganda o para tener colocados a miembros del partido, y no recurrir sistemáticamente a los empleados públicos», algo que, ha añadido, «sólo se hace en esta región».

Según el secretario de Acción Sindical, esta es la segunda concentración a nivel regional que lleva a cabo CSI.F, aunque se han realizado otras de carácter provincial. Unas acciones con las que «sólo se ha conseguido registrar en los presupuestos el pago de la parte devengada de la paga extra de 2012», aunque ha opinado que esta decisión «más que un deseo del Gobierno, es debida a las numerosísimas sentencias que los sindicatos han ganado».

Asimismo ha afirmado que los ciudadanos «son conscientes de que esta situación hace que empeore el servicio, sobre todo en hospitales, centros de salud y residencias de ancianos», alegando que «si no hay gente porque no se cubren bajas ni vacantes, la culpa no es de los trabajadores, sino de las políticas que se siguen al respecto».

«Cuadraría el déficit si no se gastase millones en dilatar la readmisión»

De otro lado, Ramón Caballero ha asegurado que el Gobierno regional «podría cuadrar el déficit si no se gastase los millones de euros que le ha costado dilatar la readmisión de los trabajadores interinos», asegurando que teme que la mesa sectorial de la Función Pública de principios de enero «lleve otra recarga en el maletero y estos trabajadores continúen en un mar de dudas».

Caballero ha asegurado, a preguntas de los medios, que «retrasar la readmisión ha sido la última torpeza de la Función Pública en Castilla-La Mancha», una acción que, según él, «roza la prevaricación, porque no se pueden desoír sentencias del Tribunal Superior de Justicia, ratificadas por el Tribunal Supremo».

El responsable de Acción Sindical ha mantenido que la readmisión «debería haber sido una realidad hace mucho tiempo», señalando que a su sindicato le gustaría «que fuera una decisión definitiva».

«Si no gastasen millones en las sentencias perdidas por la paga extra y por despidos improcedentes, que están teniendo una repercusión económica terrible, no habría que quitar a los empleados públicos el tres por ciento de su salario por cuarto año consecutivo», ha finalizado.