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Soria defiende las «garantías» ambientales en las prospecciones de petróleo y el 'fracking'

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha defendido que los proyectos de prospecciones de petróleo o de gas no convencional tienen «garantías» ambientales porque España cuenta con «una de las legislaciones más restrictivas» a las que no tiene «nada que objetar».

Actualmente, en Canarias se está llevando a cabo uno sondeo para investigar si existe o no petróleo o gas. Este es uno de los proyectos que en estos momentos se desarrolla.

En su intervención en los Desayunos Informativos de Europa Press, ha subrayado las ventajas que está suponiendo el gas esquisto o Shale gas para la economía de Estados Unidos en los últimos cinco años. En este contexto, ha manifestado su oposición a los «debates del no a casi todo» porque cree que hay que plantearse si se va a estar «toda la vida importando petróleo».

De este modo, ha insistido en que el Gobierno ha estado muy activo en intentar que España deje de ser una isla energética y en que Europa tiene que dar una respuesta a la dependencia energética del exterior en la que, precisamente, España «es parte de la solución» porque tiene gasoductos desde África y almacenes subterráneos de gas. Asimismo, ha dicho que España tiene capacidad energética pero faltan interconexiones eléctricas que también permitirían regular el flujo de las renovables.

En cuanto a la energía nuclear, el ministro ha insistido en que permite tener un mix energético «equilibrado» y que el país no puede permitirse prescindir de las centrales plantas actuales. En este sentido, ha reiterado la voluntad del Gobierno de «aplicar el sentido común» y mantener abiertas las centrales nucleares siempre y cuando el Consejo de Seguridad Nuclear considere que pueden seguir funcionando en condiciones de seguridad.

Por otro lado, sobre los objetivos de lucha contra el cambio climático, ha dicho que la Unión Europea «hace bien» en seguir liderando esta lucha pero, en su opinión, la política ambiental debe ser «compatible» con la industrial para no perder competitividad frente a países competidores como China o Estados Unidos. «No hagamos cosas que no hacen los demás», ha advertido.